Ariel Fiszbein: “Hay que realmente reconstruir mucho del tejido social que sostiene al sistema educativo”

Ariel Fiszbein dando una conferencia Diálogo Interamericano

Ariel Fiszbein, director del Programa de Educación del Diálogo Interamericano, habló con la Doctora Melba Castillo del Centro de Investigación y Acción Educativa Social (CIASES) en el programa radial “La Salud está en nuestras Manos” del Canal Católico de Nicaragua sobre las nuevas demandas de una agenda de evaluación educativa post-pandemia, realizada por el Grupo de Trabajo de Sociedad Civil.  

La conversación, que tuvo lugar el miércoles 10 de marzo, abordó las recomendaciones de la sociedad civil para la evaluación educativa en la reapertura escolar, el objetivo del estudio, la metodología y los esfuerzos del grupo de trabajo.

¿Cuál fue el objetivo de este grupo y del estudio? ¿por qué se formó? y ¿cuál fue la metodología utilizada? 

Este es un grupo que se formó a mediados del año pasado, motivado por el reconocimiento que, en la región, y todo el continente está viviendo un momento muy duro en torno a la pandemia. Mucha de la atención, naturalmente, estaba centrada en los problemas de salud y los problemas derivados también en la economía, pero que no había tanta atención, sentíamos, en el tema educativo. Al mismo tiempo, hubo un reconocimiento que las organizaciones de la sociedad civil en la región tienen y pueden tener un rol importante en apoyar a los sistemas educativos, a las niñas y niños y a sus esfuerzos de aprender. 

Entonces, convocamos a un grupo con organizaciones desde el norte de México hasta el sur en Argentina y Chile a constituirnos como un grupo de trabajo, a pensar respuestas al desafío de mantener la educación y el aprendizaje durante este período tan complicado. El tema de evaluación es uno de los temas que se trataron y el grupo sigue avanzando. Estamos también en temas, por ejemplo, de educación a distancia. Pero rápidamente, surgió de las experiencias del grupo la pregunta acerca de ¿qué está pasando con los niños y niñas? ¿qué están aprendiendo y no están aprendiendo? etc. En esto contexto, el tema de evaluación apareció como natural. 

Simplemente, la mecánica de trabajo es que nos reunimos de modo virtual, de manera periódica, con una agenda de trabajo, y al final de cada reunión, sacamos documentos. El documento que mencionabas es justamente una especie de declaratoria con recomendaciones que el grupo hace sobre cómo desarrollar un esfuerzo de diagnóstico de evaluación, de aprendizajes y otras cosas en el momento de la reapertura. 

¿Puede profundizar en la segunda recomendación sobre el punto de la participación de la sociedad civil en el proceso de evaluación? 

Es un tema complejo que tiene diversas dimensiones. La sociedad civil organizada, a través de organizaciones no gubernamentales, puede ser comunitarias o de segundo nivel, etc., tiene presencia en el sistema educativo en toda la región. A veces, a través de la prestación de servicios educativos, muchas otras veces prestando apoyo a las escuelas, a los docentes, a los directores y a las familias. No sorprendentemente, las organizaciones que trabajan en la educación han incorporado la agenda de evaluación de manera regular. 

La evaluación es una de las actividades centrales en el proceso de aprendizaje. En la situación de pandemia y en lo que va a ser el retorno progresivo, creemos que los sistemas educativos y las escuelas van a enfrentar muchas dificultades, no sorprendentemente. No tenemos una estimación cuantitativa de la pérdida de aprendizaje y la situación que experimentan todos las niñas y niños, pero sabemos que va a llevar un tiempo largo de recuperación. En ese contexto, creemos que es sabio, necesario e importante potenciar las capacidades que tienen las escuelas mismas con capacidades que existen afuera de la escuela. 

En este sentido, las organizaciones de sociedad civil tienen un rol muy, muy importante, que puede cumplirse de distintas maneras. En algunos casos, será apoyando a los docentes, capacitándolos, prestándoles asistencia técnica para estos esfuerzos de diagnóstico y de ayudar a procesar la información que salga de estos diagnósticos para ayudar a las niñas y niños a aprender. En otros casos, podrá tener que ver con la ejecución de evaluaciones dentro de las escuelas o por fuera de las escuelas. Y de manera más general, creo yo que también hay un rol importante de la sociedad civil en promover en la comunidad, las niñas y niños, los padres, una consciencia acerca de los desafíos que estamos enfrentando y hacerlos partícipes de este proceso de la recuperación de aprendizajes, sin el cual probablemente nuestros países van a quedar muy, muy mal parados por muchos años. 

¿Qué nos podría contar sobre la definición de las dimensiones de la evaluación? 

El fondo es muy sencillo, el un mensaje allí, creemos obviamente que hace falta poder medir, saber cómo están las niñas y niños en cuanto aprendizajes. Pero creemos que también es muy, muy importante, especialmente en estas circunstancias, poder tener una mirada más amplia sobre cómo están las niñas y niños desde el punto de vista socioemocional. Hay cosas muy fuertes que han venido pasando, en el extremo, puede ser, la muerte o la enfermedad grave de un familiar o la pérdida de trabajo. Sabemos que ha habido en América Latina un aumento en los niveles de pobreza, tenemos información sobre aumento en la malnutrición y tenemos bastante indicación a partir de encuestas telefónicas que se han venido haciendo en varios países que, en efecto, las niñas y niños muestran grandes signos de un malestar socioemocional, que a veces se manifiestan en temas de alimentación, de dormir, de comportamiento. Imaginen, especialmente, niños y niñas pequeños, que o no comenzaron la escuela, o tenían solamente un año, o quizás dos de socialización escolar, que hayan perdido un año y hayan vuelto a la casa y tengan que volver a la escuela. Sabemos que aun cuando las niñas y niños vuelven a la escuela en el verano, sin todo el resto de las cosas que operan en la pandemia, hay un proceso de adaptación. Entonces, sabiendo muy bien que la dimensión socioemocional juega muy cerca con lo cognitivo, es decir que, cuando hay una dificultad socioemocional, es difícil que el proceso de aprendizaje avance bien; creemos que es muy importante el incorporar esta dimensión también a los procesos de diagnóstico y evaluación. 

Volviendo al tema de aprendizajes, nuevamente, no tenemos datos duros, que nos permitan cuantificar la pérdida de aprendizaje, pero sí hay suficiente conocimiento y modelos estadísticos que nos indican que esa pérdida de aprendizaje puede ser muy, muy grande. Entonces, creemos que allí, hace falta medir rápidamente y de una manera ágil, esa pérdida de aprendizajes. Hay distintas maneras de hacerlo. Creemos que el punto de partida debe ser saber cómo están las niñas y niños en términos de los conocimientos básicos que determinan mucho de la capacidad de aprendizaje en otras áreas, porque condiciona la habilidad de aprender otras disciplinas. Volviendo al punto sobre el rol de la sociedad civil, el esfuerzo de diagnóstico que hace falta en este momento es realmente mayúsculo. Entonces, es recomendable que las escuelas y las unidades potencien las capacidades que existen por fuera del sistema educativo, y de allí, el rol tan importante de la sociedad civil. 

¿Cómo podríamos acceder a los recursos que ustedes presentan y han trabajado? ¿cuál es la recomendación final para que las organizaciones de la sociedad civil continúen colaborando en este proceso de garantizar el aprendizaje? 

La belleza de este grupo es que es un grupo grande de organizaciones que tienen mucha experiencia, mucho trabajo hecho. Y cada uno de ellos tienen algo para aportar. Cada uno de las organizaciones tiene materiales para mostrar. Ayer estuvimos reunidos porque vamos a lanzar lo que llamamos unas jornadas virtuales sobre evaluación y sociedad civil que esperamos en el mes de abril poder empezar; justamente para compartir de manera amplia la riqueza de materiales, de conocimiento, de experiencia de lecciones aprendidas que existen. Entonces vamos a estar trabajando temas como, por ejemplo, instrumentos y mecanismos para la evaluación de aprendizajes en la reapertura. Vamos a estar trabajando el tema de evaluación de las habilidades socioemocionales. Vamos a trabajar más adelante el tema del acceso a la información oficial y cómo utilizarla con propósitos operativos. Así que, el grupo está comprometido a seguir trabajando y esperamos poder cumplir y seguir compartiendo cosas. 

Pero yo plantearía, además del tema de evaluación, el grupo está enfatizando mucho la agenda de alianzas público-privadas como un mecanismo necesario para seguir avanzado en la agenda educativa. Lo mencionamos en el contexto de evaluación, pero también estas alianzas son importantes en otros aspectos. Todo el tema de conectividad es uno que el Estado obviamente tiene mucho para hacer, pero no depende solamente del Estado. Las empresas de comunicación en este caso son un actor muy importante. Pero de manera más general, creo yo que América Latina está en un momento muy particular en lo que tiene que ver con educación, sabemos que históricamente es un área en la cual tenemos una deuda con nuestros niños y niñas. América Latina es desigual en muchas dimensiones, pero claramente, es muy desigual, todos nuestros países lo son, en lo que tiene que ver con acceso a educación de calidad y a resultados educativos. La pandemia probablemente ha ampliado esas desigualdades, cosa que es muy preocupante.

Al mismo tiempo, creo que ha generado una cantidad de movimientos, de cambios, que hace que no podamos volver al punto de partida. Más allá que sea del punto de vista de las familias, lo que han visto es qué implica no tener las escuelas abiertas. Los docentes han tenido que improvisar y buscar con los recursos disponibles, mecanismos para mantenerse en contacto y seguir enseñando a sus niñas y niños. Las autoridades educativas que tuvieron que encontrar respuestas rápidas a una crisis de esta magnitud. Creo que ahora es el momento clave de saber ¿qué hacemos? Se termina la pandemia y nos lavamos las manos y decimos listo, volvemos a la realidad y no nos preocupamos más. Si pasa esto, América Latina queda mal para siempre. Sin embargo, si aprovechemos este momento de crisis y realmente tomamos el toro por las astas–tomar el toro por las astas requiere estas confluencias de apoyos de distintos sectores de la sociedad–creo que tenemos una oportunidad para torcer el rumbo y realmente generar las soluciones que veníamos buscando ya desde hace muchos años, espero que esta crisis nos dé la motivación y la oportunidad para hacerlo. 

ESCUCHE LA ENTREVISTA COMPLETA AQUÍ. LOS COMENTARIOS DE FISZBEIN EMPIEZAN EN EL MINUTO SEIS DEL PROGRAMA. 


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