Argentina: Informe de Progreso de Políticas de Primera Infancia

Para promover la adopción de mejores políticas públicas que fomenten el desarrollo de los niños y niñas más pequeños, en noviembre de 2017 se firmó en Bogotá la Agenda Regional para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia. La Agenda, que suscribieron 22 representantes de distintos sectores provenientes de 11 países, define cuatro ámbitos en los que los participantes acuerdan priorizar sus esfuerzos: (1) Intersectorialidad y financiamiento, (2) Calidad de los servicios de desarrollo infantil, (3) Medición del desarrollo infantil, y (4) Colaboración y alianzas.

Para medir el avance de los países hacia el cumplimiento de estos acuerdos, el Diálogo Interamericano está coordinando la producción de una serie de Informes de Progreso de Políticas de Primera Infancia en distintos países. Los informes, que están siendo elaborados de manera independiente por organizaciones de sociedad civil en cada país, medirán el avance en áreas específicas comunes y expondrán los avances y desafíos en las políticas de primera infancia a nivel nacional.

El Estado argentino ha avanzado recientemente en el desarrollo de políticas destinadas a este grupo poblacional, sin embargo persisten enormes desafíos para alcanzar políticas integrales. Las políticas en marcha reproducen la lógica sectorial que organiza al Estado en compartimientos estancos, con poca articulación entre niveles y sectores de gobierno, lo que atenta contra una atención verdaderamente integral y basada en la perspectiva de los niños como sujetos de derecho.

A continuación, se presenta el Informe de Progreso de Políticas de Primera Infancia de Argentina, elaborado por CIPPEC. Se utilizaron como insumo los resultados de un taller de discusión en el que cuarenta organizaciones que trabajan en distintas jurisdicciones con niños debatieron y compartieron su visión acerca de la situación de la primera infancia en Argentina.

La calidad de las prestaciones y la cobertura de los servicios destinados a la primera infancia en Argentina muestran importantes disparidades. Un 32% de los niños de cero a cuatro años asiste a algún tipo de oferta CEC (servicios de crianza, enseñanza y cuidado), pero en el quintil de menores ingresos asisten el 21%; en Buenos Aires el 62% de los niños asiste a un espacio CEC, mientras que en el nordeste argentino lo hace apenas el 16%. La articulación entre distintos niveles de atención no suele seguir una lógica sanitaria, sino territorial. Sin embargo, Argentina ha logrado poner la primera infancia en el centro de la agenda de políticas públicas, con acciones destinadas a este grupo en varios ministerios; el desafío principal es lograr avanzar en su coordinación intersectorial y territorial, en el financiamiento a todos los sectores para que mejoren la calidad de los servicios proveídos, la medición de la calidad y el fortalecimiento de alianzas de la sociedad civil con el gobierno.

ALGUNOS DE LOS MENSAJES CLAVE:

Intersectorialidad y financiamiento: Se puede afirmar que Argentina posee un marco normativo nacional propicio para la implementación de políticas federales e integrales de promoción y protección de los derechos de niños y adolescentes. Sin embargo, el desafío pendiente es el de operativizar ese abundante corpus en políticas públicas concretas e integradas, en el contexto de un país federal que presenta grandes heterogeneidades en cuanto a las capacidades institucionales de cada jurisdicción. La inexistencia de una política integral consolidada dirigida a la primera infancia dificulta el análisis presupuestario de los recursos dirigidos específicamente a este grupo de población. 

Calidad de los servicios de desarrollo infantil:  Se observa una gran heterogeneidad respecto de la definición, la existencia y el cumplimiento efectivo de los estándares de calidad de los servicios dirigidos a la primera infancia. A su vez, la debilidad en el seguimiento de los programas genera lagunas de información difíciles de llenar debido a la inexistencia de mecanismos de monitoreo. Sin embargo, existen iniciativas a destacar, como el testeó una estrategia de medición de calidad en una muestra final de 95 espacios de primera infancia, como resultado el estudio aportó el diseño de un instrumento de recopilación de dimensiones de calidad para ser aplicado, a escala nacional, en los centros adherentes al Plan Nacional de Primera Infancia. 

La medición del desarrollo infantil: En Argentina no existe una encuesta nacional de producción sistemática específicamente orientada a la medición de las dimensiones de lenguaje, cognitivas, motora, antropométrica y socioemocional del desarrollo infantil. Pero, si existen tres encuestas: dos son producción pública, mientras que la tercera es llevada a cabo por un centro de investigación asociado a una universidad. De todos modos, no es posible dar cuenta de la evolución de algunos de los principales indicadores, dada la dificultad de comparabilidad de instrumentos y ondas, como consecuencia de la ausencia de continuidad en las series, los cambios en las muestras seleccionadas y en las metodologías utilizadas. 

Colaboración y alianzas: En Argentina existe una gran cantidad de organizaciones de la sociedad civil especializadas en primera infancia. Sin embargo, la cantidad de organizaciones impide el desarrollo de una gran alianza intersectorial y diversa que tenga un rol de interlocutora con el Estada. Además, la diversidad de objetivos, capacidades técnicas y operativas y presupuesto se traduce en una desigualdad evidente en la relación con el Estado, que tiende a asociarse con organizaciones más grandes para co-implementar algunas de las políticas públicas.

DESCARGUE EL INFORME COMPLETO AQUÍ.


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