Thomas Shannon y los Desafíos Democráticos en América Latina

Tom Shannon Inter-American Dialogue

Thomas A. Shannon, co-chair del Diálogo Interamericano habló con El País de España sobre los desafíos de la democracia en América Latina, la política exterior de la administración Biden y de países puntuales como Colombia, Venezuela y México. 

Comentarios de Thomas Shannon:

Pregunta (P): ¿Cuál es su análisis de la política de Joe Biden para América Latina?

Respuesta (R): Creo que pretende ampliar el foco. Con Trump, las preocupaciones fueron tres: la inmigración, el tráfico de drogas y mantener la balanza comercial en positivo para Estados Unidos. Y luego un par de asuntos concretos, como Venezuela, Cuba y, en menor medida, Nicaragua. No había una estructura que permitiera una relación fluida con los vecinos del Sur. Biden y, sobre todo, el secretario de Estado [Antony J.] Blinken está intentando cambiar eso. Pero no es fácil lograrlo mientras la región está encarando unos desafíos tremendos, debidos en gran medida a la pandemia, que ha fragmentado la región, afectando a los procesos de integración económica y diálogo político construidos durante décadas.

P: Desde luego, no parece una prioridad.

R: Biden se enfrenta a unos desafíos dramáticos. Ha habido muy pocos presidentes estadounidenses que se hayan visto ante tantos problemas. Para empezar, la pandemia no ha pasado: hemos perdido a más de 700.000 personas, más que la suma de los caídos en las dos guerras mundiales, Corea y Vietnam. Además, está intentando vacunar al país, y tratando con la variante Delta [del coronavirus] en una sociedad en el que algo tan sencillo como el uso de la mascarilla se ha convertido en un asunto político. Y anda reconstruyendo la economía estadounidense, y con problemas serios en la escena internacional, como la relación China y Rusia o las negociaciones con Irán… Podría seguir. Lo que intento sugerir es que Biden necesita tiempo. No creo que Biden esté avanzando con lentitud en Latinoamérica; creo que está avanzando con cuidado y sin prisas. 

P: Esta semana hemos sabido que los arrestos en la frontera con México han registrado máximos históricos. ¿A qué lo achaca?

R: Debido la pandemia, durante un tiempo las fronteras estuvieron cerradas, y eso impidió la inmigración. Había una reserva de gente que habría emigrado antes y lo está haciendo ahora. Otra razón es que cuando Biden llegó a la Casa Blanca hizo algunos gestos diseñados para humanizar la gestión policial de las fronteras. Y eso, que juzgo importante y necesario, envió un mensaje erróneo de que de pronto aquel se había convertido en un lugar amigable. El tercer factor: nuestra economía está creciendo, y eso siempre atrae inmigrantes.

P: ¿Qué análisis hace de la salud democrática en América Latina?

R: Es muy preocupante en algunos países, como Nicaragua, cuyo presidente, Daniel Ortega, ha decidido detener a cualquier persona de relevancia política en el país para librarse de toda competencia electoral. Ese comportamiento debe ser condenado. Desde luego, está muy dañada en Venezuela, y de Cuba mejor no hablar. Creo que el discurso que dio el otro día Blinken en Ecuador fue muy elocuente. La democracia no es solo el orden constitucional, las leyes y las elecciones, aunque esos tres factores sean muy importantes. Pero lo es también la calidad de la gobernanza y la habilidad de los mandatarios para satisfacer las necesidades de su gente. El desafío es ahora cómo podrán los Gobiernos hacer frente a problemas como la pobreza, la desigualdad o la exclusión social. Lo que la región está intentando es muy interesante: usar sus Gobiernos democráticos para crear sociedades democráticas, donde los ciudadanos no solo dispongan de una voz para decidir sobre el destino de sus naciones sino también sobre su destino como individuos, en temas como la educación o la salud. Cuando Blinken habló en este sentido, estaba indicando el camino: Estados Unidos debe participar en ese proceso de transformación social.

P: Como parte activa del equipo que posibilitó el deshielo con Cuba en los tiempos de Obama. ¿Siente frustración al ver ese proceso en un callejón sin salida?

R: Eso tiene que ver únicamente con la política interna de Estados Unidos. Refleja la importancia del voto cubano-americano y la relevancia de Florida, y es consecuencia de la derrota de los demócratas en ese Estado en la elección del año pasado.

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