Shifter: “Nadie puede cuestionar que Bukele es un presidente muy popular con los salvadoreños”

Michael Shifter en República Canal 33 - República

En esta entrevista para el programa República, Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano y su copanelista Helena Olea, directora asociada de Alianza Américas, conversaron con la periodista Wendy Monterrosa. Se habló sobre varios temas actuales como la crisis migratoria en la frontera entre los EEUU y Mexico, los resultados de las elecciones legislativas en El Salvador y el Plan Biden para Centroamérica.

COMENTARIOS DE MICHAEL SHIFTER:

Pregunta (P): ¿Cuáles podrían ser los aspectos que están marcando o podrían marcar la política exterior de los Estados Unidos para la región centroamericana, tomando en cuenta la migración y la seguridad?

Respuesta (R): A pesar de las intenciones y los compromisos de la administración Biden, hay una crisis en la frontera y hay que atenderla. Esto ha generado mucha presión política para el partido republicano y para algunos miembros del partido demócrata. Esto requiere de atención porque puede llegar a generar problemas para Biden, en toda su agenda, tanto en la política exterior como en la política doméstica. Creo que él tiene una visión muy clara y un compromiso con el Triángulo Norte para atacar las causas principales de la migración. Esto tomará tiempo, no va a ser fácil por la naturaleza de los socios de los tres países. Sin embargo, es un problema urgente e inesperado que tiene que atender.

P: A partir del 1 de mayo, se configura un nuevo escenario donde el congreso salvadoreño tendrá una amplia mayoría del partido oficialista vinculado al Presidente Nayib Bukele. ¿Qué implicaciones ven ustedes sobre este punto?

R: Nadie puede cuestionar que Bukele es un presidente muy popular con los salvadoreños. No es una gran sorpresa porque tanto ARENA como el FMLN han fracasado. Han tenido oportunidades para gobernar en los últimos 30 años y simplemente no han generado resultados que los ciudadanos salvadoreños hayan buscado o merezcan. Entonces no es una gran sorpresa dado el descrédito de los partidos tradicionales y la habilidad de Bukele con los medios de comunicación. El problema –y hay que reconocer que es un presidente legítimo, electo democráticamente– es que hay mandatorios democráticos, totalmente legítimos, que gobiernan con tendencias autoritarias. Y esas historias, generalmente, no tienen finales muy felices. Esto se puede ver en los casos de Fujimori en Perú y Hugo Chávez en Venezuela. Además, hay señales que han generado preocupación, como el envío de tropas a la asamblea nacional para presionarla. Es algo que no se ha visto en El Salvador aún durante los años de ARENA y el FMLN. Además, los ataques en contra de la prensa y los medios independientes, los cuales son herramientas fundamentales para la democracia.

En este momento, Bukele tiene la mayoría en el congreso y tiene la capacidad de nombrar al fiscal de la nación y a magistrados de la corte suprema. Esto podría ser un proyecto de consolidación del poder absoluto en sus manos, lo cual genera abusos de derechos humanos. Entonces, hay un seguimiento y una alerta en Washington y otras partes de la comunidad internacional, en el caso de Bukele, reconociendo su popularidad y el apoyo que tiene de la población, pero igualmente preocupados por su compromiso con el estado de derecho y las normas y prácticas democráticas.

P: Roberta Jacobson dijo sobre el Plan Biden que ni un dólar de ayuda a Centroamérica irá a sus presidentes. ¿Debe interpretarse esto como una decisión que muestra poca confianza hacia los gobiernos de la región y sobre todo al uso y la distribución de los fondos públicos?

R: Sí, hay preocupación sobre los gobiernos actuales –y si es que son capaces de usar los fondos de manera correcta. Es un mensaje obvio por parte de la Embajadora Jacobson diciendo, “Bueno, si vamos a tener una cooperación seria, de gobierno a gobierno, tienen que haber cambios en el comportamiento y la naturaleza de los poderes ejecutivos de la región”. Y ojalá que cambien para que puedan recibir los fondos. Yo admiro el planteamiento y reconozco la importancia de la sociedad civil, las organizaciones religiosas, los grupos de sector privado y otros que no son gubernamentales. Sin embargo, reconozco que si va a ver una transformación, los gobiernos tienen que asumir la responsabilidad y jugar un papel fundamental. No hay un sustituto para el rol de los gobiernos en el cambio hacia una mayor democracia y estado de derecho.

P: ¿Cuáles deberían de ser las medidas que deberían implementar el gobierno de Presidente Biden en la frontera sur de Estados Unidos?

R: Están buscando ayuda de FEMA, la agencia de Estados Unidos para el manejo de emergencias, para mejorar la capacidad y la infraestructura para recibir a los que están pidiendo exilio.

[…]

Vea la entrevista completa aquí:


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