Los retos de la OEA frente a crisis democráticas

Foro Interamericano / VOA

En este episodio de Foro Interamericano, Gonzalo Abarca entrevistó a Michael Camilleri, director del programa de estado de derecho Peter D. Bell del Diálogo Interamericano, y al Embajador Jaime Aparicio, ex-presidente del comite jurídico interamericano de la Organización de Estados Americanos (OEA) y ex-secretario ejecutivo de la Cumbre de las Americas. Los participantes analizaron las dificultades de la OEA en responder a las crisis democráticas en América Latina. 

Comentarios de Michael Camilleri:

Abarca [A]: ¿Sigue la OEA siendo relevante para el continente?

Camilleri [C]: “Es un momento decisivo para la OEA porque hay varias crisis democráticas en la región, y la OEA tiene las herramientas jurídicas y algunos mecanismos importantes para responder, tiene una secretaría general claramente comprometida con la democracia y los derechos humanos en la región, y tiene una comisión interamericana de derechos humanos que durante su historia se ha mostrado al nivel de las crisis que ha enfrentado. Pero hay dudas sobre la voluntad de los estados que conforman la OEA para realmente aplicar y defender los principios democráticos que forman el corazón de la OEA.”

A: ¿Qué cambios fundamentales deben ocurrir en la OEA para que sea un organismo que actúe rápidamente?

C: “Quizás el cambio institucional más importante sería la institucionalización de la defensa de la democracia. Lo que hemos visto es que depende mucho de la voluntad de la secretaría general del momento el involucrar a la OEA en defender y responder, idealmente de manera preventiva, ante las amenazas a la democracia. Este no debería ser el caso. Obviamente queremos secretarías generales que estan comprometidas con el tema, pero debería haber un equipo técnico dedicado a defender la democracia en la OEA, en la secretaría, que pueda hacer informes, que pueda alertar a los estados miembros ante acciones que tienden a violar los principios de la carta democrática para poder responder a tiempo antes de llegar a los extremos de las situaciones que estamos viendo en Nicaragua y Venezuela hoy en día.”

A: ¿Por qué es tan difícil aplicar la carta democrática, particularmente en el caso de Venezuela?

C: “Es una buena pregunta y no tengo una buena respuesta. Porque sinceramente uno percibe la situación en Venezuela, que es un gobierno que claramente se ha separado de su constitución democrática, de elecciones legítimas, del respeto a los derechos humanos, y de un nivel básico humanitario de salud y comida para su pueblo. Así que uno pensaría que cualquier persona, cualquier gobierno que esta percibiendo la situación con honestidad, concluiría que es hora de aplicar ya definitivamente la sanción máxima que contempla la carta democrática, que sería la suspensión de Venezuela. Pero hay unos países que persiguen otros intereses, que pueden ser intereses ideológicos o económicos o de lealtad por años de apoyo petrolero por parte de Venezuela, pero también tienen compromiso con estos principios democráticos de la OEA, y uno quisiera ver que fueran fieles a estos principios y estos compromisos.”

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