Shifter: “Podemos tener otro presidente populista si Joe Biden no logra atender las expectativas”

Michael Shifter in his office Francisco Arteaga

El presidente electo [Joe Biden] conoce mucho la región y buscará tejer consensos con los líderes de la región. Pero el hemisferio no figura entre sus prioridades. Antes debe “arreglar la casa”, dice Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, quien habló con Hugo Alconada Mon acerca de los resultados de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. 

Shifter aseguró que el desafío en Estados Unidos no es tan distinto a los que existe en América Latina para evitar escenarios políticos muy preocupantes.

COMENTARIOS DE MICHAEL SHIFTER: 

Pregunta (P): ¿Qué significa el triunfo de Biden para la región? En una entrevista con el diario La República de Perú dijo que espera “una mayor presencia de Estados Unidos en América Latina”. ¿Por qué?

Respuesta (R): Empecemos aclarando que la vara es muy, muy, muy baja [risas]. Biden tampoco tiene que hacer mucho para mostrar que tiene más interés por la región de la que demostró Trump durante sus cuatro años. Trump mostró una gran indiferencia hacia América Latina y los temas que sí abordó solo fueron en función de su agenda política doméstica. Su énfasis en Venezuela, por ejemplo, le funcionó muy bien para ganar las elecciones en Florida, del mismo modo que el tema migratorio le generó réditos con su base. Biden es distinto. Conoce América Latina. Fue el enviado especial de [Barack] Obama para la región. Le preocupa y le importa la región. Conoce los temas relevantes y va a intentar aplicar un enfoque muy distinto. Trump privilegió las amenazas y las sanciones en su política exterior. Pero Biden le dará mucha más importancia a los instrumentos diplomáticos e implementará una política más comprometida con la región. Dicho eso, sin embargo, su prioridad será arreglar la casa, obviamente, que no está en muy buena condición por la pandemia y la economía, con tensiones raciales y una fuerte división con altísimos niveles de desconfianza. Biden tendrá que dedicar la mayor parte de su tiempo a eso.

P: Si redactara un memo para Biden sobre América Latina, ¿qué señalaría como lo más preocupante durante y después de la pandemia?

R: La región está muy mal económica y socialmente, con muchos reveses en los avances que vimos en la primera década de este siglo y ahora hay que mejorar la situación. Estados Unidos deberá trabajar con los gobiernos de la región para mejorar la situación económica, a través de la inversión, el comercio y la cooperación. Eso es clave, pero reconociendo que no será fácil para Estados Unidos porque afronta una situación fiscal tremenda. Ese será el “regalo” que Trump le dejará a Biden cuando asuma el 20 de enero. Es una situación muy complicada. Entonces, no será fácil para nadie porque en la medida que los gobiernos de la región no sean capaces de atender las demandas de sus ciudadanos, habrá un terreno fértil para que surjan opciones populistas. Obviamente, tuvimos nuestra experiencia populista y podemos tener otro presidente populista si Biden no logra atender las expectativas de la gente. Lo mismo puede pasar en América Latina. Así que, hasta cierto punto, el desafío en Estados Unidos no es tan distinto a los que existen en América Latina para evitar escenarios políticos muy preocupantes.

P: ¿Trump pasará a la historia de su país como una “excepción” o la irrupción de una tendencia?

R: Varios intentaron ocupar el espacio populista en el pasado de Estados Unidos. Pero ninguno supo tomar el pulso de la sociedad como Trump. Él sí conectó con un amplio sector estadounidense. Tal vez por su capacidad de comunicación, por su conocimiento de los medios, su habilidad para el marketing, su capacidad para el show y hasta para entretener a mucha gente. Él logró conectarse con gran parte de la sociedad y sigue siendo así. Esa fue la diferencia de Trump con respecto a otras figuras populistas previas, del mismo modo que es un error pensar que con estas elecciones cerramos este capítulo y que podamos afirmar que la experiencia con el populismo no funcionó en Estados Unidos. Sería una mala interpretación de los resultados de esta elección. Sigue habiendo un sentimiento anti establishmentmuy fuerte en Estados Unidos. La gente no está contenta con cómo va el país, hay una enorme desconfianza hacia la clase más educada y profesional, y una lección de esta contienda es que a pesar de que Biden tenía más llegada a los trabajadores y los sindicatos que Hillary Clinton hace cuatro años, ese sector se mantuvo muy a favor de Trump. Él conserva mucha fuerza y puede haber una alternativa populista en cuatro años más. Puede ser Trump mismo o puede ser otro, tal vez más talentoso y más competente que él, pero con ese mismo mensaje.

P: Si uno mira Brasil, la Argentina o México, y ni hablar Venezuela, la situación es dramática”, le dijo usted a El Tiempo de Bogotá. ¿Por qué?

¿Venezuela? Ni hablemos. La situación allí es peor que dramática. ¿México? La economía va muy mal, [Andrés] López Obrador muestra tendencias autoritarias, no llegan inversiones y es difícil ver cómo podrá crecer el país sin inversiones.

[…]

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