Antioquia la más educada

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Entrevista a Sergio Fajardo (SF), por Federico Sucre (FS)

En un esfuerzo por entender el rol fundamental del liderazgo político en la implementación de políticas educativas efectivas, Federico Sucre (Asistente del Programa de Educación del Inter-American Dialogue) entrevistó a Sergio Fajardo, quien en su gestión como alcalde de Medellín y ahora gobernador de Antioquia ha hecho del logro de la calidad educativa una prioridad.  

FS: ¿Por qué y cómo concibieron un movimiento político que hace de la educación el motor de la transformación social?

SF: En Medellín, hace 15 años, un grupo de personas profundamente indignadas y preocupadas con el transcurrir de nuestra sociedad, con interés por lo público pero por fuera de la práctica política tradicional, nos reunimos y aceptamos, por fin, una verdad contundente: Los políticos toman las decisiones más importantes de nuestra sociedad. Gústenos o no. Tomamos entonces una decisión difícil: pasar de la indignación a la acción política para buscar el poder a partir de nuestros ideales y sueños. Conformamos el movimiento cívico independiente Compromiso Ciudadano y nos propusimos participar en las elecciones para llegar a la Alcaldía y cambiar el rumbo que la ciudad llevaba. Fijamos rápidamente los principios básicos que formalizaban nuestra concepción de una política ciudadana. Teníamos claros los 3 problemas que queríamos resolver: las profundas desigualdades sociales entre personas y entre nuestros territorios, la violencia que ha marcado nuestra vida en las últimas décadas, y la cultura de la ilegalidad que tiene la corrupción como capítulo estelar.

¿Cómo se hace entonces una política en este espíritu ciudadano? La esencia queda capturada con la expresión “son los medios los que justifican el fin”. La transformación de la sociedad empieza en la práctica política, en sus formas, en la construcción de confianza con las personas. Primero rompimos con la política clientelista, puerta de entrada a la corrupción, donde se compra para llegar y luego se llega a pagar. Salimos a la calles, a caminar la ciudad y encontrarnos a la ciudadanía, sin intermediarios y mirando a los ojos, a la ciudadanía; escuchando y explicando directamente nuestras propuestas. Nos pusimos la ciudad en la piel, en el corazón y en la razón.

Desde el comienzo teníamos claro que la transformación social que buscamos gira alrededor de la educación, entendida en su sentido amplio; incluye el sistema educativo, la ciencia y la tecnología, la innovación, el emprendimiento y la cultura. Entendiéndola así,  encontramos las herramientas para trabajar en la solución de los tres problemas que priorizamos. De esa manera las instituciones educativas hacen parte de un proyecto social amplio y son protagonistas de la transformación en una sociedad que ha girado por décadas alrededor de  violentos e ilegales. La educación se convierte entonces en una movilización social transformadora.

Así, la calidad de la educación adquiere otra connotación. Partimos de una premisa: sin dignidad no hay calidad. El primer paso consiste en recuperar la dignidad del mundo escolar: por ejemplo, en contraposición con la afirmación recurrente que señala a maestras y maestros como casos perdidos, culpables de la baja calidad de nuestros sistemas educativos, para nosotros en Medellín y Antioquia todas las maestras y maestros son buenos, pero todos pueden y se comprometen a mejorar.

La calidad de la educación empieza por la dignidad de los espacios. En lugares donde la violencia era la protagonista y bajo la consigna “lo más bello para los más humildes”, en el marco de una profunda transformación urbana, construimos centros culturales, parques biblioteca, parques educativos, nuevos colegios, centros de emprendimiento y parques de la ciencia. Redefinimos los espacios y se convirtieron en los símbolos que representan la dignidad y las capacidades de las personas y sus comunidades.

Programas como Olimpiadas del Conocimiento; Medellín y Antioquia Digital; las Redes de matemáticas, lenguaje, etnoeducación, ciencias y ética; las becas para maestras y maestros; la construcción de nuevas universidades y las becas para estudiantes; Jóvenes con futuro, los Semilleros de emprendimiento, los Retos científicos, los premios La más educada, el concurso Mujeres Jóvenes Talento… tienen entonces una connotación muy diferente: abrimos la puerta de las oportunidades y empezamos a cerrar la puerta de entrada a la ilegalidad.

Construimos una nueva narrativa de la sociedad antioqueña. Una que invita a construir; una que saca lo mejor de las personas y las comunidades. Pasamos del Miedo a la esperanza.

FS: En pocas palabras, ¿en qué consiste Antioquia la más educada?

SF: El Departamento de Antioquia, Capital Medellín, tiene 125 municipios y un área de 64.0000 km cuadrados, con cerca de 6500000 de habitantes, más que, por ejemplo, Finlandia, Dinamarca, Noruega, Uruguay, Costa Rica y Nicaragua. Aunque las competencias y las responsabilidades de un Gobernador son muy diferentes a las de un Alcalde, en la Gobernación seguimos trabajando en los 3 problemas que nos planteamos 15 años atrás.

Con las administraciones municipales, por encima de diferencias políticas partidistas, construimos una relación de transparencia y confianza, fijamos retos comunes, elaboramos los proyectos y aportamos recursos para trabajar en programas conjuntos. Apoyamos la construcción de institucionalidad en zonas rurales, marginadas, muy pobres, atrapadas en la acción de violentos e ilegales. Es una tarea de liderazgo permanente.

Llevamos a todo el territorio, en conjunto con las alcaldías, los programas que construimos en “Medellín La más educada”.  Establecemos un plan de trabajo a través de acuerdos públicos municipales, rendimos cuentas e invitamos a la ciudadanía a participar en todas las veedurías. Por ejemplo en cada municipio establecimos en el primer año de gobierno el Pacto por la calidad de la educación, con los retos y responsabilidades que cada quien asume. Luego pusimos en marcha los programas que mencioné en las preguntas anteriores y creamos la Ruta de la calidad de la educación como mecanismo de seguimiento y movilización social permanentes. En todos los rincones del Departamento recupera sentido la expresión “estudiar vale la pena” y la educación es el nuevo motor de la transformación social de Antioquia.

FS: ¿Qué lecciones aprendió de su gestión como alcalde y cómo influyeron en el diseño de Antioquia la más educada?

SF: La práctica nos confirmó y ratificó en nuestras convicciones iniciales. Nos hizo ver y sentir la dimensión y la potencia de una transformación social con base en la educación; el sentido y la fuerza de apostar por la dignidad y capacidad de las personas y sus comunidades. Nos permitió reconocer el impacto de nuestros programas en un contexto con presencia de violencia e ilegalidad. Entendimos hasta qué punto pueden rendir los recursos públicos si no terminan en bolsillos corruptos. Medellín la más educada nos mostró el sentido y el poder de los símbolos en la construcción de la esperanza. Éstas y otras lecciones han sido la base de Antioquia la más educada.

FS: Toda iniciativa a gran escala requiere de la colaboración y esfuerzo de diferentes actores. ¿Quiénes son los actores principales de este proyecto? ¿Qué alianzas han creado? ¿Cómo han funcionado?

SF: Nuestra forma de hacer política rompe con la estructura clientelista en la que las relaciones se reducen a negociaciones de intereses particulares. Nos reunimos para construir y tenemos por principio el respeto. Por ejemplo, con el Gobierno Nacional encontramos siempre espacios en común para colaborar. Con los gobiernos municipales trabajamos siempre respetando su autonomía. También hemos contado con apoyo de gobiernos extranjeros (por ejemplo a través de Usaid y de la Agencia Francesa de Desarrollo) para programas en las zonas más complejas. El BID ha sido gran aliado, el Banco Mundial nos ha apoyado, la Unión Europea ha acompañado procesos importantes en nuestro territorio.

Con el sector privado edificamos una relación de confianza y es aliado importante en diversos frentes. Igualmente, políticos de casi todos los partidos nos han apoyado y ayudado a mejorar los programas.

FS: Luego de haber aplicado programas educativos exitosos en Medellín y Antioquia, ¿qué lecciones saca para el resto de Colombia?

SF: Hemos aprendido a valorar la política. Por eso insistimos en que hay que participar en política. Ahora, en nuestro nivel actual de desarrollo y en la puerta de un proceso que podría ser un paso importante para terminar con más de 50 años de violencia, la construcción de la paz requiere de una transformación cultural y social profunda. Nuestra propuesta y experiencia en los gobiernos de Medellín y Antioquia, junto con otros casos exitosos en Colombia y en América Latina, ofrecen una alternativa para pasar la página de la violencia y escribir la página de la inteligencia, la dignidad, el respeto, las capacidades y las oportunidades. Una verdadera y profunda transformación social y cultural.

FS: Recientemente el Diálogo Interamericano lo ha invitado a participar en la Comisión para la Educación de Calidad para Todos. En su opinión, ¿cuáles son los principales retos y oportunidades de esta Comisión?

SF: En principio, enfrentamos problemas y retos similares en el tema de educación en América Latina. Naturalmente, hay contextos diferentes pero hay similitudes importantes. Esta Comisión es un espacio privilegiado para pensar en preguntas que no podrían desarrollarse por separado. ¿Cómo podemos aprender los unos de los otros? ¿Podemos identificar algún problema latinoamericano que nos permita trabajar juntos? La educación es la candidata natural. En temas como ciencia y tecnología no hemos sido capaces de articularnos; a veces parecería que la incapacidad de unirnos en América Latina está en nuestras raíces. Esta Comisión podría ayudar a cambiar ese paradigma si ampliamos el alcance del concepto calidad educativa, y propiciamos la inclusión de las discusiones y lecciones en la esfera política, más allá del conocimiento privilegiado de técnicos y expertos.

Sergio Fajardo es miembro del Inter-American Dialogue y de la Comisión para la Educación de Calidad para Todos. Puedes seguirlo en Twitter @sergio_fajardo.

Crédito de la imagen: Sergio Fajardo en Armenia / Sergio Fajardo Valderrama / CC BY 2.0 (con modificaciones)