Francisco Arteaga

Habla Michael Shifter, presidente de Diálogo Interamericano, sobre la Cumbre de las Américas.

1. ¿Qué tanto desluce la ausencia de Donald Trump la cumbre?

Es desafortunado, creo que no manda un mensaje positivo y se entiende como que el presidente de Estados Unidos no le da mucha importancia a la región. Además, es un golpe para quienes consideran sustancial el fortalecimiento de la relación entre EE.UU. y América Latina, sobre todo porque los presidentes estadounidenses han participado de todas las cumbres desde el 94 con Bill Clinton. 

Por otro lado, hubiera sido importante tener un cara a cara entre las partes y Trump frente al tema de la crisis en Venezuela, por lo que la ausencia del mandatario representa una oportunidad de diálogo perdida.

Sin embargo, considero que hay un lado positivo y es que esta iba a ser una cumbre complicada y bastante tensa entre las partes porque el presidente Trump es una persona bastante impredecible y además capaz de hacer y decir cualquier cosa. 

El hecho de que no asista aliviana un poco los ánimos y abre un espacio para tratar de avanzar en temas centrales con el vicepresidente Mike Pence y el senador Marco Rubio.

2. ¿La cancelación de la visita de Trump a Colombia es un golpe al apoyo de EE. UU. al proceso de paz?

No, eso sería una interpretación equivocada. Finalmente el vicepresidente Pence estuvo hace poco en Colombia y creo que va a intentar resaltar en Lima esa reunión bilateral que tuvo con el presidente Juan Manuel Santos. 

3. Pese a la ausencia de Trump, ¿ve usted posibilidades de que salga una política conjunta respecto a la crisis venezolana? 

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