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La mayor parte del ingreso que tiene Maduro del petróleo pasa por Rosneft. Las sanciones están encaminadas a eliminar este recurso y de esta manera fortalecer a la oposición.
Hay actores como Rusia, China, Cuba… que están apoyando al régimen de Maduro. Creo que golpeando [el área petrolera], la teoría que perfila Guaidó es que podría influir en un cambio de comportamiento de Rusia, lo cual sería muy importante.
Las sanciones que aplicaron los Estados Unidos a Rosneft, justamente se habían aplicado el enero pasado. Le afecto al régimen [de Maduro] ajustarse a esa política y entró Rusia. Ahora Rusia está jugando un papel importante. Y ahora Estados Unidos está aplicando sanciones a Rusia. Yo creo que va a tener repercusiones, pero no creo que la supervivencia del régimen esté en riesgo.
El llamado del presidente Bukele a desplegar policías armados y soldados con rifles en el Congreso de El Salvador para intimidar a los legisladores es muy preocupante. La medida no tuvo precedentes en los casi 30 años desde que el país terminó su sangrienta guerra civil. 
La política es mostrarse aliado con Guaidó, mostrar fuerza contra Maduro: esto tiene resultados políticos electorales en Florida. En este momento la prioridad número uno es la reelección del presidente Trump y todo está en función de esto.
La acción de Bukele es un revés para la democracia de Salvador y evoca la intolerancia de los gobiernos militares del pasado. La notable popularidad del presidente Bukele y los méritos de su préstamo propuesto para abordar el problema de seguridad del país son irrelevantes y no justifican recurrir a una demostración de fuerza en el parlamento nacional. Tales tácticas de brazo fuerte ponen en riesgo el orden constitucional.
La declaración de la vicepresidenta [Cristina Kirchner] criticando al FMI, ¡en Cuba de todos los lugares!, no fue útil. Hasta ahora, al menos, el gobierno de Fernández no parece tener una estrategia de renegociación sólida, mientras que no hay señales claras de cómo Estados Unidos se posicionará mientras Argentina busca salir de su impagable deuda y reconstruir su economía.
La designación de Jorge Argüello [como Embajador de Argentina en Washington] fue un movimiento inteligente, es un diplomático extremadamente respetado y conoce muy bien a Washington. Pero las pruebas grandes y serias todavía están por llegar. La más crucial será la medida en que el gobierno de los Estados Unidos está dispuesto a ayudar en las negociaciones de la Argentina con el FMI y los bonistas.
Por el momento, supongo que se trató de una medida mayormente simbólica - aunque relevante en su campaña de reelección -, que sugiere que Trump seguiré siendo leal a sus amigos, cumplirá sus promesas y no aceptará la derrota. Pero en este momento, no hay evidencia alguna que indique un esfuerzo renovado de EE.UU. para intensificar su batalla contra Maduro ni hay indicación de una nueva estrategia o camino para terminar con su poder en Venezuela. 
Lo curioso es que Bukele toma estas medidas (la aparición de Bukele en el Congreso rodeado de militares armados) a pesar de que está claro que, con un índice de aprobación de casi 90%, iba a lograr, más temprano que tarde, la aprobación de los fondos. Sus acciones perjudican a El Salvador que, pese a todo, desde 1992 se ha aferrado a los procesos democráticos. 
CFE [in Mexico] hasn't really been able to manage all the infrastructure itself. CFE has huge debts—it really wasn't able to take on the expenses of building generation capacities, and transmission lines are not being kept up.
El llamado de la administración para que el ejército venezolano abandone y apoye a Guaidó fue una ilusión. Lo último que harán los militares es seguir las órdenes de un potencia extranjera, especialmente los Estados Unidos.