El rol de la tecnología en fines administrativos – Entrevista con Gabriel Sánchez Zinny

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¿Pueden las escuelas en América Latina seguir funcionando sin infraestructura digital y sin conexión a internet? Para muchas escuelas en América Latina, especialmente en las zonas rurales de la región, este sigue siendo el caso, pero ¿por cuánto tiempo pueden las escuelas seguir operando sin las conexiones de internet apropiadas y utilizando mecanismos ineficientes para fines administrativos? Muchas escuelas funcionan con prácticas administrativas obsoletas, estas prácticas hacen que los procesos sean lentos e ineficientes, como, por ejemplo, manejar los registros de los estudiantes en papel. Gabriel Sánchez Zinny fue ministro de Educación en la provincia de Buenos Aires, Argentina, y detalla cómo abordó el tema de la gestión administrativa en la región y cuáles son los efectos duraderos de equipar a las escuelas con las herramientas tecnológicas del futuro. Le damos la bienvenida a Gabriel Sánchez Zinny al Grupo de Trabajo sobre Tecnología e Innovación en la Educación del programa de Educación en el Diálogo. 

¿Qué rol ocupan las tecnologías al momento de gestionar?

Sin duda, la tecnología representó una herramienta fundamental a la hora de llevar adelante las reformas educativas que planteamos en la Dirección General de Cultura y Educación. Fue utilizada de manera integral y transversal en todos los ámbitos. No solo en cuestiones administrativas y de procesos, sino también en el ámbito educativo, de enseñanza y capacitación.

Nos ayudó a mejorar una gran cantidad de actividades, principalmente reduciendo los tiempos de espera de los procesos y de los trámites que, antes de la incorporación de la tecnología, eran lentos y engorrosos. Pero, también nos sirvió para revolucionar los contenidos educativos, desde la conectividad hasta la robótica.

¿Qué aspectos de la gestión del Ministerio mejoraron con la incorporación de la tecnología?

Comenzamos por generar una nómina con todos los alumnos de la Provincia y crear una aplicación diseñada para contar con información básica sobre ellos, sus padres/tutores, y otros datos como la condición socioeconómica, salud, certificación de asignaciones familiares, boleto estudiantil. Como resultado, hoy contamos con la nominalización de 3.8 millones de alumnos.

Además, este es un ministerio en el que interactúan más de 18 mil escuelas, se toma asistencia a millones de alumnos por día, se realizan pagos de salarios a más de 400 mil personas, se gestionan un promedio de seis mil licencias médicas por día y más de cinco mil jubilaciones por año, y todos estos procesos se realizaban en papel, haciendo que el sistema se volviera cada vez más engorroso, lento e ineficaz. En este punto, la tecnología y la modernización de estos sistemas fueron prácticamente una obligación.

Hace poco visité la Escuela Primaria 10 del Paraje de Videla Dorna, en San Miguel del Monte. En esta pequeña localidad, ubicada a 14 kilómetros del centro de su ciudad y a más de 100 kilómetros de la ciudad de La Plata, la comunidad educativa de la escuela celebraba su 75 aniversario. Tuve una larga conversación con Carolina, la directora, quien me mostró las planillas en papel que utilizaba para la inscripción, la toma de asistencia y los reportes, y que eran las mismas que se usaban desde la fundación de la escuela, en el año 1943. Algo que parece poco práctico en la era de la inteligencia artificial y la digitalización.

Con ayuda de la tecnología reemplazamos estos procesos a través de varias iniciativas. La implementación del Sistema Único de Novedades de Agentes (SUNA) permitió cargar de manera digital todas las novedades inherentes al sistema educativo, pedido de altas y bajas de agentes, licencias, ausencias, etc., y posibilitó un mayor control y auditoría sobre los datos cargados, además de la disminución en el tiempo de espera en la liquidación de los agentes.

La jubilación digital fue otro gran logro en términos de modernización. Este trámite podía tener una demora de más de cuatro años y con el nuevo sistema redujimos el trámite a 90 días y sin necesidad de viajar hasta la ciudad de La Plata. 

Lo que sucedió con la digitalización de licencias fue muy curioso. Las licencias médicas de los docentes eran en papel, con demoras y entregadas de manera discrecional permitiendo el uso abusivo de las mismas. Una vez que transformamos este modelo de gestión pudimos lograr que los alumnos tengan la menor cantidad posible de rotación de docentes, lo que impacta directamente en la calidad educativa del alumno, porque a fin de cuentas, eso es lo que importa, gestionar para que todos los alumnos de la provincia de Buenos Aires reciban una educación de calidad.

¿Cuáles fueron las iniciativas tecnológicas más importantes que impulsó para mejorar la calidad de la educación durante su período en el Ministerio de Educación?

Sin lugar a dudas, dentro de las aulas, la puesta en marcha del Plan de Robótica en todas las primarias de la provincia fue lo más interesante en materia tecnológica. Este es un proyecto en donde los alumnos de quinto y sexto grado incorporan nuevos conocimientos sobre robótica y desarrollan habilidades como la programación y el pensamiento computacional, algo que sin duda potencia la capacidad de resolución de problemas de manera crítica y analítica, impacta fundamentalmente en el razonamiento matemático, y les abre el camino a nuevas posibilidades a futuro. El éxito de este programa fue tal que, lo extendimos a todos los jardines de la provincia.

Conectar las escuelas fue otro punto clave. Impulsamos el plan de conectividad con el objetivo de acompañar la incorporación de tecnología con la estructura necesaria para su uso. ¿De qué nos hubiese servido entregar teléfonos, computadoras y tabletas si la escuela no contaba con fibra óptica para poder utilizarlo?¿

A modo de ejemplo, haciendo una visita por escuelas rurales de la provincia, conocimos la Primaria 35 de la Estación de Mapis, un pequeño pueblo del partido de Olavarría. Durante la visita conocí a Silvana, la directora del establecimiento, quien me contó el impacto que había tenido la llegada de internet no sólo para la escuela sino para todo el pueblo. A partir de esto, toda la comunidad podía estar conectada a través de la Escuela. Algo que parecía imposible algunos meses atrás. Como lo hicimos con esta escuela lo hicimos con otras, llevamos conectadas más de siete mil en toda la provincia.

¿Cómo hicieron para que el uso de la tecnología fuera el adecuado?

Para el plan de Robótica, por ejemplo, acompañamos a los docentes que no estaban habituados al uso de tecnologías, dándoles capacitaciones, no solo para aprender el uso de estos nuevos dispositivos sino para que estuvieran preparados para acompañar y guiar a los estudiantes en el proceso de incorporación de estos nuevos conocimientos, y además, contamos con una plataforma virtual, edurobotica.abc.gob.ar, con 200 guías desarrolladas con el fin de lograr de mejor manera la inclusión de las tecnologías en el aula. 

Otro de los cambios que me parece importante resaltar es la actualización de diseños curriculares, que fueron adaptados a las necesidades reales de los estudiantes hoy. La mayoría de los diseños curriculares que existían cuando llegamos eran de por lo menos 15 años atrás, desarrollados en un contexto en el que las TICs no tenían el impacto masivo de los escenarios actuales. Tuvimos que cambiarlos, actualizarlos y adaptarlos a los nuevos tiempos. Una vez más, la entregar de kits de robótica, impresoras 3D, tabletas y computadoras no hubiera servido si los diseños curriculares no se adaptaban a estas tecnologías.

También focalizamos nuestros esfuerzos en la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC) en la formación docente. No solo habilitamos la modalidad virtual para que los docentes puedan capacitarse en todos los niveles y modalidades, sino que, además, contamos con un tablero que aloja toda la información detallada y específica de las capacitaciones y nos permite analizar y planificar acciones futuras, en base a estos datos. Además, sumamos a las capacitaciones virtuales, el trayecto pedagógico de la formación, para que los docentes sin título habilitante puedan completar este tramo.    

¿En qué consistió el trabajo en conjunto con IBM?

Impulsamos la primera prueba piloto del modelo educativo P-TECH (Pathways in Technology Early College High School), un proyecto en conjunto de IBM y nuestra Dirección. La idea de IBM surge como respuesta a la escasez de habilidades tecnológicas, el difícil acceso a educación de calidad en estas áreas y la necesidad de preparar a los jóvenes para nuevos tipos de empleos tecnológicos.

Este modelo, propone un nuevo tipo de escuela pública que va desde el tercer año del secundario al 2° año de la facultad, enfocado en campos de STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) y educación técnica. El objetivo es lograr que los alumnos dominen las habilidades que necesitan, ya sea para graduarse con un título terciario vinculado a la tecnología, que les asegurará un cargo de entrada en una industria STEM en crecimiento, o para continuar y completar sus estudios en una institución de educación superior de cuatro años.

Poder ser parte de esta iniciativa es muy gratificante, ya que veníamos trabajando y repensando cómo transformar la educación secundaria para adaptarlas a esta nueva era digital. De hecho, nuestro actual programa de escuelas promotoras trata de esto, una secundaria basada en aprendizaje por proyectos, más vinculada con las tecnologías, que sea de exploración, experimentación, que genere curiosidad, para que los chicos se interesen en terminar sus estudios.

El modelo educativo P-TECH se va a implementar en 2020 en la Escuela Técnica número dos de Munro y contará con una currícula basada en las necesidades y oportunidades de la industria IT desde el primer día de clases. IBM sostiene que luego de terminar la secundaria bajo este programa, los estudios se pueden completar con la nueva Tecnicatura de Inteligencia Artificial y Ciencias de Datos en el nuevo Instituto Superior de Formación Técnica.

Pensando en los datos disponibles sobre el abandono escolar, ¿Qué acciones llevó a delante para revertir esta realidad?

Revertir los indicadores de abandono escolar es una meta clara desde que asumimos esta gestión y una de las mayores necesidades para mejorar la educación en la provincia de Buenos Aires, donde la mitad de los estudiantes que empiezan la escuela secundaria no la completan en el tiempo y forma esperados.

Uno de los programas tecnológicos que más nos ayudó en materia de abandono escolar fué Asistiré. Con este proyecto, distribuimos en las escuelas dispositivos (tabletas) para digitalizar la asistencia de los estudiantes a clases, lo cual nos facilitó la detección temprana del ausentismo reiterado de los estudiantes a través de un sistema de alertas de riesgo de abandono.

Por otro lado, un dato con el que contábamos era que en la provincia de Buenos Aires había más de tres millones de adultos sin educación primaria ni secundaria. Acá el desafío era generar herramientas que faciliten la inclusión de adultos y su vuelta al sistema educativo. En ese marco, impulsamos distintos programas como Secundaria con Oficios, Adultos 3.0 y Educación a Distancia, programas pensados para facilitar la compleción de estudios, ampliando la oferta educativa y modalidades de curso de manera presencial, a distancia y en línea.