Ideas para mejorar la educación media y la empleabilidad de jóvenes en México

˙ PREAL Blog

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Luego de la publicación de un reporte sobre la creación de acuerdos inter-sectoriales que ayuden a mejorar la educación media y la empleabilidad de jóvenes en México, Federico Sucre (Asistente del Programa de Educación del Inter-American Dialogue) entrevistó a Mónica Tapia-Álvarez (Directora de Synergos México), una de las autoras del reporte.

FS: Synergos publicó recientemente un reporte llamado “Construyendo Acuerdos Inter-Sectoriales para mejorar la educación media y la empleabilidad de jóvenes en México”. En pocas palabras, ¿qué análisis hicieron y qué descubrieron?

MTA: Este reporte compila datos sobre las investigaciones recientes de varios think-tanks, organismos multilaterales, investigadores y gobiernos y recoge el diagnóstico cualitativo de numerosas iniciativas impulsadas por Organizaciones de la Sociedad Civil, fundaciones, empresas y gobiernos en México. Hay un consenso sobre la urgencia de actuar ahora, sobre una generación de jóvenes que actualmente suma 21 millones en México (de los cuales 8 millones no tienen oportunidades educativas ni de empleo). Ellos representan el “bono” demográfico de nuestro país, pero que sin esas oportunidades, corren el riesgo de convertirse en un «pasivo». Es una generación que representa la posibilidad de movilidad social –de vivir mejor que sus padres– o de reproducir el mismo círculo de pobreza en el que han vivido.

El reporte tiene el propósito de definir mejor el problema, de «mapear» los factores sociales detrás de la falta de estas oportunidades y la deserción escolar de jóvenes en el bachillerato, los obstáculos que enfrentan en obtener su primer empleo, y las consecuencias que estos fenómenos traen para la sociedad, como menor competitividad laboral, mayor desigualdad, y potencial violencia, entre otros.

Este reporte, que cuenta con el apoyo de la Fundación Lodestar, también incluye los resultados de un diálogo entre personas que conocen bien la problemática y están trabajando en soluciones con diversos enfoques. Forman parte de este diálogo desde fundaciones que ofrecen soluciones “estandarizadas” como becas y equipamiento de centros tecnológicos para los jóvenes hasta aquellas iniciativas más personalizadas que los acompañan en sus decisiones más importantes y les ofrecen opciones: qué estudiar, dónde trabajar, cómo prepararse para una entrevista de empleo, entre muchas habilidades para la vida que necesitan formarse.

FS: En el estudio encontraron que desde el año 2000, sólo se producen 200.000 empleos al año en promedio para los 800.000 mexicanos que cada año ingresan a la fuerza laboral. ¿Qué estrategias proponen para combatir esta falta de empleo?

MTA: La interpretación simplista es que se están creando pocos empleos formales para el número de jóvenes que actualmente ingresa al mercado laboral, pero resulta paradójico que en varias encuestas de empleadores las empresas dicen que logran cubrir sólo 50% de sus vacantes. Esto indica que es un problema más complejo, que va más allá de la creación de más empleo. Habría que interpretarlo con un enfoque sistémico: el sistema escolar no está preparando el capital humano que se requiere y los salarios para estos primeros empleos son muy bajos. Las opciones para muchos jóvenes son el empleo informal, la migración o el vivir sin trabajar ni estudiar (subsistiendo del ingreso de algún otro familiar).

Si interpretamos así el problema, se requieren diversas estrategias: reformas al acceso y la calidad de la educación media, que mejoren su relevancia también; mayores vínculos entre la escuela y el empleo, a través de prácticas profesionales, bolsas de trabajo y la formación de «habilidades suaves» (responsabilidad, trabajo en equipo, persistencia, visión de largo plazo). Las empresas y cámaras empresariales tienen también un papel importante en crear oportunidades laborales y mejorar sus políticas de recursos humanos, trabajando con otros puentes entre la escuela y el trabajo. Nuestra apuesta mayor es la colaboración de diversos actores, cada quien entendiendo mejor las relaciones y causas del problema y actuando en su papel de manera más efectiva.

FS: ¿Quiénes son los “ninis” (ni trabajan, ni estudian)? Y, ¿por qué consideran que México tiene el tercer porcentaje más alto de “ninis” entre los países de la OECD?

MTA: Desde nuestra perspectiva, los “ninis” deberíamos renombrarlos como “sinsin”, pues no hemos sido capaces de ofrecerles oportunidades educativas ni de trabajo. Son aquellos jóvenes (cerca de 8 millones) que no están estudiando –porque no han tenido acceso o facilidad para seguir estudiando el educación media—ni están trabajando, pues dadas sus bajas calificaciones educativas, no se les abren fácilmente las puertas del empleo. La matrícula de la educación media (grados 10-12) es aún baja y representa el mayor reto actual del sistema educativo, aun cuando –o como consecuencia de que—se tiene la matrícula más alta en la educación básica (grados 1-9). No sólo hay pocos espacios para estudiar, sino que también hay una enorme deserción escolar: se calcula que 650 mil jóvenes al año dejan la escuela. Diversas razones explican esta deserción: los problemas de aprendizaje y con los maestros, el acoso escolar, el embarazo adolescente, la facilidad de obtener en el corto plazo un ingreso trabajando, la escasez de recursos para el transporte y los materiales educativos, las bajas expectativas de los padres, entre muchos otros.

FS: Un punto central del informe habla de coordinar las acciones de actores públicos y privados. ¿Encuentran que hay buenas experiencias de alianzas sobre las cuales construir?

MTA: Las alianzas son procesos que requieren maduración. El reto había sido la educación básica, y hoy nos encontramos en un contexto diferente ante una población juvenil creciente. Las iniciativas existentes son bastante nuevas; en su mayoría, no tienen más de cinco o siete años. Algunas organizaciones tienen 30 años trabajando con jóvenes, pero pocos diseñando procesos de inserción laboral o prevención de la deserción. Hay algunas alianzas recientes, generalmente entre 2 partes (fundaciones donantes y organizaciones; universidades y organizaciones; gobierno y universidades); algunas más complejas como NEO en Monterrey –donde participan 11 empresas, diversas dependencias gubernamentales, organizaciones nacionales e internacionales, y una parte del financiamiento de organismos multilaterales– se están apenas estrenando en su operación, y estaremos aprendiendo de su experiencia.

Es un momento propicio para realizar este ejercicio de compilación, intercambio de experiencias y entablar diálogos sobre visiones comunes, pero nos queda claro que las alianzas inter-sectoriales también requieren procesos de maduración y horizontes de mediano plazo. Estamos apenas en sus inicios, y por ello las expectativas deben ser modestas.

FS: ¿Cuál ha sido la respuesta al estudio? ¿Creen que la sociedad mexicana está tomando conciencia de la baja calidad de la educación media y los serios problemas de empleabilidad de jóvenes?

MTA: El reporte recoge la conciencia y acciones sobre estos problemas sociales emergentes y muy sentidos. Ha tenido mucho interés, ayuda a pensar en las causas profundas y multi-factoriales y al mismo tiempo retrata las acciones que se han comenzado a diseñar e implementar. El reporte ha también bien recibido por aquellos que quieren entender en poco tiempo, que quieren involucrarse en este proceso colaborativo y de diálogo. Nos ha extrañado la falta de respuesta de las autoridades educativas y laborales, que han participado poco en este proceso. Al ocuparse exclusivamente de administrar los complejos y fragmentados programas gubernamentales, no llegan a advertir todos los esfuerzos complementarios que sociedad civil, fundaciones y empresas están haciendo.

Hay conciencia sobre la violencia y las historias de jóvenes reclutados por pandillas, pero durante el diálogo sostenido se habló también de cambiar esta narrativa. Los jóvenes que estudian el bachillerato provienen de un gran esfuerzo de sus familias y el desarrollo del sistema educativo, que no debería quedar truncado. Crear oportunidades para estos jóvenes, que son generaciones del mérito, orgullo de sus padres, representan y merecen expectativas de un mejor futuro. Todos tenemos que trabajar de manera más coordinada para construirles estas oportunidades.

FS: Han propuesto un foro para continuar los debates. ¿Qué aspiran lograr con ese esfuerzo en el próximo año?

MTA: Hemos creado un espacio colaborativo, invitando a las diversas iniciativas que están trabajando estos temas (o vamos conociendo e invitando).

Por un lado, existe un espacio virtual de intercambio de información, difusión de los estudios, las experiencias y aprendizajes (evaluaciones, metodologías), debates sobre las políticas públicas. Por el otro, se han propuesto dos reuniones presenciales al año, con el trabajo de comités de trabajo y seguimiento de acuerdos. Ahí, el proceso consiste en construir una visión común del problema, priorizar y actuar sobre las soluciones, así como medir lo tangible e intangible que se quiere alcanzar. Como Synergos, nos toca facilitar estos procesos de colaboración.