Una conversación con el Ministro de Justicia de Colombia

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El 6 de mayo el Ministro de Justicia y Derecho, Yesid Reyes, conversó con Peter Hakim, el presidente emérito del Diálogo Interamericano, y otros miembros de la comunidad política en Washington para discutir el narcotráfico en Colombia, el proceso de paz  con las FARC, el concepto de la “justicia transicional” y la administración de justicia en su país.

Ministro desde agosto de 2014, Reyes está dirigiendo el Ministerio de Justicia en un tiempo histórico y notable.

En el tema del narcotráfico, en anticipación a la reunión de la OEA en 2016, el Ministro Reyes considera que  actualmente hay una “apertura” en la política de drogas. El problema de las drogas y el narcotráfico es mucho más complejo de lo que ha sido entendido en el pasado, y el gobierno de Colombia se esfuerza por implementar políticas más matizadas y efectivas. Por ejemplo, hasta ahora, la herramienta casi exclusiva contra las drogas ha sido el derecho penal. Pero se ha vuelto evidente que cuando solo se combate a las drogas con el derecho criminal, el crimen narcótico surge y persiste; simplemente cambia su modelo de negocio y externaliza aspectos del proceso criminal. Como describió el ministro Reyes, las organizaciones criminales han sido muy flexibles en las últimas décadas, pero las políticas del estado siguen centradas en la utilización del derecho penal. Como consecuencia, las cárceles están llenas de consumidores, pero la producción de drogas sigue en gran parte irrestricta. Para Reyes, el consumo es “un problema de salud pública,” y el sistema judicial no puede combatir efectivamente la adicción y el uso de drogas solamente a través del derecho penal.

Lo que ha descubierto el gobierno de Colombia es que es más efectivo y sostenible utilizar herramientas cibernéticas para combatir al sistema del narcotráfico—un esfuerzo que está ejecutando actualmente. También el ministro habló sobre los éxitos que ha tenido Colombia en la implementación de programas de desarrollo alternativo—incluyendo la sustitución de cultivos alternativos—en vez de medidas para erradicar la cultivación de coca. Mientras tanto, el ministerio está tratando de regionalizar el problema de las drogas ya que los problemas  dependen del contexto: cada país y zona tiene sus propias particularidades.

Con respeto a la justicia transicional en el proceso de paz con las FARC, las negociaciones han llegado al punto más difícil: la cuestión de reparaciones a las víctimas. Los temas de la responsabilidad de los líderes de las FARC, las penas que resulten y para cuáles delitos, y la posibilidad de la participación en el sistema político están todavía pendientes. El tema de justicia transicional involucra a todas esas preguntas. El ministro Reyes destacó que la justicia transicional “no es impunidad” sino que es “justicia antes de transicional.” Pero al mismo tiempo, describió que en este proceso no se puede aplicar la justicia ordinaria: en ese caso los procesos penales durarían décadas. En total, hay miles de acusados por miles de crímenes desde más de cuarenta años en ambos lados del conflicto.

Finalmente, el ministro también habló de las dificultades de la administración de justica relacionadas a la percepción pública en Colombia. Actualmente, 84% de los colombianos no creen en el sistema judicial del estado. La solución, en la opinión de Reyes, es mejorar y ampliar la administración de justicia. No se trata solo de cambiar el órgano que administra el poder judicial, sino acercarlo al ciudadano. Para lograrlo, el Ministerio de Justicia está iniciando un proyecto de “territorialización de la justicia” para que ésta llegue a la periferia del país.

Sobre todo, la gran mayoría de temas de justicia en Colombia están pendientes, y las preguntas siguen siendo difíciles y duras, pero el proceso se está avanzando.


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