El Rostro Cambiante de las Migraciones en las Américas

Collage of event speakers Main photo: Peter Haden / Flickr / CC by NC 2.0

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El 21 de septiembre de 2021, el Diálogo Interamericano organizó un panel titulado “El Rostro Cambiante de la Migración en las Américas” para discutir la creciente escala de la migración en América Latina y el Caribe y la composición cambiante de estos flujos en los últimos dos años.

El panel fue moderado por Michael Shifter, presidente del Diálogo, y contó con un panel destacado: Carolina Jiménez Sandoval, presidenta de la Oficina de Washington para Latinoamérica, Daniela Celleri, investigadora asociada del Departamento de Sociología en la Universidad Leibniz Hannover, Andrew Selee, presidente del Instituto de Política Migratoria, y Manuel Orozco, director del Centro de Migración y Estabilización Económica y senior fellow no-residente del Diálogo.

Patrones migratorios cambiantes EN LAS AMÉRICAS Y EL CARIBE

Selee enfatizó que el aumento de la migración dentro de las Américas no es una tendencia nueva sino más bien una continuación de las tendencias migratorias de la última década. Sin embargo, Selee y Orozco señalaron que los migrantes ahora están migrando cada vez más a los Estados Unidos en lugar de a países como Perú, Ecuador, Panamá y Costa Rica, que solían ser los destinos anteriores. Selee señaló una fuerza laboral continuamente limitada, una mayor violencia sistémica y desastres naturales más frecuentes, como factores que provocan un aumento de la migración, así como también la presión de la pandemia.

Fuera de la frontera con Estados Unidos, Jiménez Sandoval resaltó la importancia de las comunidades de origen y países en transición, particularmente por los refugiados venezolanos que llegan al vecino estado de Colombia. Destacó que los migrantes haitianos y venezolanos enfrentan crisis humanitarias particularmente apremiantes, y que, por lo tanto, estos grupos de migrantes deberían ser considerados poblaciones protegidas bajo el derecho internacional. Afirmó que los países deben responder a la afluencia de migrantes a través de este lente de protección cuidadosa y sistemática de sus derechos humanos.

Celleri ofreció perspectivas sobre la doble tendencia de aumento de la inmigración y emigración en Ecuador. Una afluencia de refugiados venezolanos, causada por factores de empuje en continuo aumento como la agitación política y la inseguridad alimentaria, ha aumentado la tasa de llegadas de migrantes a la nación. La emigración desde Ecuador, por el contrario, puede atribuirse a problemas económicos, condiciones del mercado laboral y mayores tasas de desempleo. A la luz de estas tendencias divergentes, dio la bienvenida a la creciente discusión sobre políticas de integración e inclusión en Ecuador que pueden apoyar a los inmigrantes y así como también a quienes migran fuera de Ecuador.

Orozco atribuyó el rostro cambiante de la migración al aumento de las presiones económicas, la creciente violencia socioeconómica y el deterioro de las condiciones de salud como resultado de la pandemia. Señaló la “migración de vacunas”, y países como Guatemala, Nicaragua, Haití y Cuba, que han sufrido de manera desproporcionada los efectos de la pandemia en materia de salud, han visto a más personas abandonar sus países. Para Nicaragua y El Salvador, el aumento de las tensiones y presiones gubernamentales desde el 2019, exacerbadas por la pandemia, han llevado a que la migración aumente y mantenga altos niveles en 2021. Comparó estas tendencias con un estallido de burbujas, las cuales anteriormente eran moderadas, pero que por presiones de la pandemia han subido a la superficie y están impulsando a los migrantes a irse. Los datos se pueden encontrar en el informe de Orozco aquí.

EL FUTURO DE LAS POLÍTICAS MIGRATORIAS Y LOS SISTEMAS DE PROTECCIÓN

Los panelistas concluyeron ofreciendo sus reflexiones sobre el futuro de las políticas migratorias y los sistemas de protección en las Américas. Jiménez Sandoval y Selee concuerdan con el hecho de que la respuesta de la administración de Biden, frente al aumento de la migración, ha sido una ineficaz y decepcionante, como resultado de la falta de una infraestructura significativa y sólida para inmigrantes en la frontera.

Selee enfatizó la necesidad de medidas permanentes, particularmente de aquellas que apunten a gestionar la migración en lugar de detenerla. Señaló que el enfoque de las “causas fundamentales”, cuyo objetivo es desincentivar la migración mediante el desarrollo económico y social de las comunidades de origen, es una estrategia eficaz para gestionar la migración. Pero, advirtió, no debemos engañarnos al pensar en el enfoque de las raíces como un método a corto plazo que ralentizará o detendrá inmediatamente la migración.

Celleri consolidó la importancia de las políticas de inclusión en áreas donde las personas se van y llegan. Las políticas de inclusión, dijo, deben incorporar a los refugiados y migrantes que llegan a la fuerza laboral y la vida social de sus comunidades de acogida. Las vías legales más accesibles, la inclusión de la fuerza laboral y la reducción de la xenofobia son fundamentales para crear un sistema de gestión de la migración eficaz y sólido.

Orozco coincidió en que el tema de la migración debe abordarse a través de la integración y, al igual que Selee, destacó en particular la importancia de una estrategia de inclusión en la que los migrantes puedan acceder a todo el potencial económico de sus comunidades de acogida. Destacó el potencial de las remesas como una estrategia de estabilidad económica que se puede aprovechar para generar riqueza y reducir la migración desde las comunidades de origen.

Jiménez Sandoval abogó por la construcción de mejores sistemas de protección regional sobre los ahora favorecidos sistemas policiales regionales a la luz de una demografía migratoria que cambia rápidamente. Señaló las nuevas políticas de inclusión colombianas que apuntan a integrar a los migrantes venezolanos como un ejemplo de los crecientes sistemas de protección al migrante, pero advirtió que una estrategia como la de Colombia no puede funcionar para todos los países y enfatizó la necesidad de un enfoque regional coordinado. Como Selee, reconoció que un sistema de protección no es a corto plazo y será difícil sin consistencia política y atención. De lo contrario, advirtió, es posible perder de vista los objetivos de un sistema de gestión de la migración estable, eficaz y de largo plazo.

Este resumen fue traducido al español por Sarah Aguilera Guzmán, pasante con el Programa de Migración, Remesas, y Desarrollo del Diálogo Interamericano.

VEA LA GRABACIÓN COMPLETA AQUÍ: (original audio en inglés)


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