Shifter: “Vamos hacia una intensificación de los nacionalismos”

Michael Shifter at the Inter-American Dialogue Photo Credit: Francisco Arteaga

Michael Shifter, presidente del Diálogo Inter-Americano, habló con Carlos Morales Peña de Forbes Bolivia sobre la crisis desatada por el Covid-19, su efecto en el orden político y económico mundial, los posibles cambios en el proceso de globalización y el rol de China, entre otros. 

Pregunta (P): Teniendo en cuenta la profunda crisis global desatada por el Covid-19, ¿en qué medida vamos hacia un Nuevo Orden político y económico mundial y qué características tendrá en las próximas décadas? ¿Vamos hacia un mundo multipolar o se profundizará la bipolaridad entre Estados Unidos y China, ya presente, como tendencia, antes de la crisis de la pandemia?

Respuesta (R): Hasta el momento, la mayoría de las naciones han seguido, en gran medida, un enfoque nacionalista de encerrarse sobre sí mismas frente a la pandemia, junto con la falta de la cooperación global y regional y el limitado rol de las instituciones multilaterales (al margen, quizás, del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial). Ciertamente mucho de esto puede cambiar en el periodo que viene cuando los países ya no enfrenten una situación de crisis, pero los hechos a la fecha sugieren un giro hacia la intensificación del nacionalismo y de la bipolaridad, no el multilateralismo ni la cooperación entre las naciones. La crisis del Covid-19 acentuó y aceleró las tendencias que ya eran evidentes antes del quiebre marcado por la pandemia. El multilateralismo se había debilitado desde hace tiempo y las relaciones entre Estados Unidos y China ya tomaron forma como el factor dominante a escala global.

P: ¿Cómo se redefinirá la globalización capitalista mundial? ¿Retrocederá? ¿Qué ajustes deberá enfrentar para recuperar el crecimiento mundial y el comercio entre los Estados hoy amenazados por la peor recesión de las últimas décadas?

R: Es imposible de predecir. Se puede esperar que se manifieste de formas diferentes en los distintos países. Los líderes políticos enfrentan muy difíciles opciones. Por un lado, saben que el crecimiento económico es crucial para mantener su apoyo popular y su autoridad, lo cual puede sugerir que podría haber esfuerzos para reconstruir el orden capitalista global, sobre todo de aquellos países como los Estados Unidos, China, gran parte de Europa y varias de las naciones del Asia, que se han beneficiado de aquel orden. Por otro lado, también habrá mayores demandas para intervenciones gubernamentales para restablecer el orden y proteger los empleos, reducir la inequidad, abordar las necesidades de la salud y la educación, mejorar los servicios públicos, todo lo cual llevará a empujar a los gobiernos hacia soluciones con mayor peso del Estado. El desafío será encontrar el justo equilibrio, el cual variará de país a país.

P: ¿Es posible que China se consolide como potencia hegemónica mundial tras el declive de Estados Unidos y el avance del “modelo chino” de sociedad, un capitalismo autoritario con fuerte control social, en detrimento del liberalismo y de la democracia?

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