El sector privado y la inversión en la primera infancia

El sector privado y la inversión en la primera infancia

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El 13 de agosto, el programa de Educación del Diálogo Interamericano, Early Childhood Development Action Network (ECDAN), la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de UNICEF y United Way convocaron un seminario virtual para reflexionar sobre el rol del sector privado en el desarrollo de la primera infancia en América Latina. Panelistas del sector privado de Argentina, Brasil, Colombia y México compartieron sus experiencias desarrollando programas de inversión en el desarrollo infantil, así como el rol que puede jugar la colaboración público-privada en la educación temprana.

Este encuentro digital contó con la participación de Eva Fernández, gerente de Desarrollo de la Primera Infancia en la Fundación FEMSA en México, Cristina Gutiérrez de Piñeres, directora ejecutiva de United Way Colombia, Grácia Fragalá, vicepresidenta del Conselho Superior de Responsabilidade Social y directora de responsabilidad social en Federação das Indústrias do Estado de São Paulo (FIESP), y Carolina Crosta, coordinadora de negocio responsable de Telefónica Movistar Argentina. El seminario fue moderado por Ariel Fiszbein, director del programa de Educación en el Diálogo Interamericano, y Shekufeh Zonji, líder técnica global de ECDAN, con participaciones de Yannig Dussart, gerente de Desarrollo de la Primera Infancia de UNICEF para América Latina y el Caribe, Eduardo Queiroz, vicepresidente de United Way para América Latina y el Caribe, y Elizabeth Lule, Directora Ejecutiva de EDCAN. El evento contó con la asistencia de 398 participantes.

Las panelistas del encuentro presentaron su visión sobre el rol del sector privado en la primera infancia y el retorno a largo plazo de la inversión en desarrollo infantil. Eva Fernández defendió el argumento de por qué todas las empresas deben ver la primera infancia como una de las inversiones más importantes que deben hacer. Fernández enfatizó la necesidad de desarrollar una visión sistémica, de largo plazo y basada en colaboración que reconozca la relación directa entre el éxito empresarial y el desarrollo de las personas. Como parte de su agenda de Primera Infancia, Fundación FEMSA ha trabajado en varias iniciativas con otras organizaciones. La primera de estas iniciativas, Comunidades Resilientes, consiste en apoyar a familias en el desarrollo de habilidades socio-emocionales y proveer servicios de desarrollo infantil. Fundación FEMSA también trabaja en un programa para repensar los espacios públicos con una perspectiva de infancia. Mediante su colaboración con la Universidad Regiomontana y el Center for the Developing Child de la Universidad de Harvard en la Aceleradora por la Primera Infancia, la fundación ha encontrado un semillero de programas en México con gran potencial de escala. Alianzas regionales como el programa Listos para jugar con Sesame Workshop, que promueve la higiene, nutrición y desarrollo socio-emocional, y Semillas de Apego con United Way Colombia, que promueve vínculos maternales en contextos de marginación y post-conflicto, ejemplifican la importancia de colaborar tanto con otras empresas como con organizaciones.

En México, la fundación participa en el Colectivo Primera Infancia, junto con otras organizaciones del sector privado, para concientizar a padres/cuidadores sobre la importancia de la primera infancia como etapa de desarrollo, y en el Pacto por la Primera Infancia, una iniciativa público-privada para establecer una agenda nacional de desarrollo infantil. En colaboración con la Fundación LEGO, el Tecnológico de Monterrey y el Center for the Developing Child de la Universidad de Harvard, FEMSA ha lanzado seminarios en México para capacitar a funcionarios en la creación de políticas públicas de primera infancia.

Cristina Gutiérrez de Piñeres presentó el trabajo realizado por United Way Colombia para disminuir la deserción escolar en el país. Gutiérrez habló sobre la importancia de trascender el concepto de alianzas tradicionales mediante nuevas metodologías. Por ejemplo, junto con Fundación Santo Domingo, Fundación Pies Descalzos y Fundación Carulla, United Way Colombia creó Primero lo Primero, el primer vehículo de impacto colectivo del país, para articular esfuerzos con mayor impacto y mejorar las condiciones de calidad en los servicios de primera infancia desde una perspectiva sistémica. Gutiérrez de Piñeres compartió que este vehículo de impacto colectivo busca alcanzar una escala nacional, identificando problemáticas y generando información que instituciones públicas puedan utilizar. La directora destacó cinco aspectos claves para el éxito de iniciativas colectivas: 1) una agenda común, 2) una visión de cambio, 3) mediciones compartidas, 4) acciones de refuerzo mutuo, y 5) una estructura de soporte adicional para coordinar acciones.

Gutiérrez de Piñeres destacó que uno de los retos históricos más prevalentes en Colombia y en América Latina es la falta de evidencia disponible para la toma de decisiones, por lo que United Way promueve la producción de evidencia para crear políticas públicas de desarrollo infantil. También destacó la importancia de desarrollar metodologías innovadoras para identificar a los propios actores como gestores de soluciones. Recalcó que para fomentar la diversidad es imperativo sostener apuestas comunes con otras organizaciones y empresas. Para concluir, detalló el lanzamiento del documental Brain Matters, sobre la importancia de la primera infancia desde un punto de vista neuro-científico, disponible para padres de familia, maestros y empresarios.

Desde su experiencia en FIESP, Grácia Fragalá ha trabajado por integrar la dimensión social a la gestión empresarial y estimular conductas socialmente responsables. Basada en las estrategias de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, FIESP busca ayudar a las empresas en la implementación de los objetivos de desarrollo sostenible en sus estrategias de negocios. Además de programas externos, Fragalá enfatizó la importancia de que las empresas asociadas implementen políticas de desarrollo para sus propios trabajadores, como horarios flexibles, extensión de licencias de maternidad y paternidad, y gestión de centros de cuidado infantil.

Fragalá reiteró la importancia de la primera infancia como catalizador del desarrollo sostenible, por lo que los programas de FIESP buscan acelerar el desarrollo integral de niños de 0 a 6 años mediante programas para familias, escuelas y comunidades. Estos programas se dividen en dos frentes. El primero constituye proyectos que fomentan redes empresariales de inversión y concientización. Por ejemplo, el programa Empresarios y Empresas por la Primera Infancia, en colaboración con la Fundação José Luiz Egydio Setúbal y ReadyNation, busca movilizar a empresarios mediante talleres de sensibilización y capacitación. Mediante colaboraciones con UNICEF, United Way y la Fundación María Cecilia Soto Vidigal, FIESP también creó una red empresarial para la inversión en proyectos para trabajadores de distintas industrias y segmentos de la cadena productiva, así como una guía para reproducir iniciativas y buenas prácticas empresariales en primera infancia que han resultado exitosas en el pasado. El segundo frente constituye iniciativas educativas basadas en la primera infancia. FIESP apoya y amplía los proyectos del Servicio Social de la Industria (SESI) en educación fundamental, principalmente el desarrollo de metodologías para gobiernos locales, prefecturas e intendencias y programas de capacitación docente. Fragalá reiteró la importancia de ver la atención a la primera infancia como una política intersectorial que incorpore educación infantil, nutrición, atención a la salud, y desarrollo socio-emocional.

Carolina Crosta destacó que la estrategia organizacional de Telefónica Movistar Argentina se enfoca en políticas de derechos humanos, basadas en los principios de negocio responsable que la empresa promueve de manera interna y externa. En cuanto a medidas para promover y sostener la atención a la primera infancia en el sector privado, Crosta se centró en tres pilares sobre el tipo de abordaje más efectivo: 1) abordaje trasversal y vinculado con nociones amplias que garanticen mayor continuidad y sustentabilidad, 2) abordaje inclusivo, versátil y dinámico, y 3) abordaje multi sectorial. Crosta reiteró que, al hablar de primera infancia, es imposible no hablar del derecho al cuidado, el cual comprende la reproducción de la vida, la gestión del cuidado y el auto-cuidado. Crosta destacó que, en Argentina, la evidencia demuestra que la gestión del cuidado recae en los hogares, y dentro de los hogares, en las mujeres, por lo que existen vínculos claves entre el cuidado y la desigualdad económica, social y de género.   

Crosta habló sobre el ambiente social argentino y las políticas que Telefónica Movistar Argentina ha incorporado de manera interna en respuesta a estas necesidades. En Argentina, cerca de 25% de los hogares se ven afectados por alguna forma de violencia doméstica, además de tener índices bajos de corresponsabilidad en el cuidado, por lo que Crosta enfatizó la importancia de basar las políticas de cuidado en derechos y mantener un enfoque de género que promueva el involucramiento de padres y el reconocimiento de diversas configuraciones familiares. Algunas de las medidas que Crosta mencionó como parte de Telefónica Movistar Argentina son: licencia materna/paterna extendida, licencia homoparental y de recién nacido internado, instalación de lactarios, programas de sensibilización sobre la importancia de la primera infancia y de la lactancia como generador de vínculos, promoción de la corresponsabilidad y la equidad de género. Finalmente, destacó que incorporar estos elementos en la empresa no es solamente una cuestión de responsabilidad social, sino también una gestión empresarial, pues de manera cada vez más frecuente los consumidores eligen aquellas marcas con las que pueden identificar valores similares a los suyos.

El evento concluyó con una breve ronda de preguntas de la audiencia sobre el sobre el rol del sector privado en el desarrollo de la primera infancia, centradas en tres temas principales: 1) cómo motivar de manera significativa al sector empresarial para invertir y colaborar en el desarrollo de la primera infancia, 2) cómo es que la nueva realidad generada por la pandemia del COVID-19 ha afectado las redes y servicios de cuidado y educación, y 3) cómo influir en el posicionamiento de la primera infancia en la agenda pública y realizar alianzas público-privadas en sistemas políticos obstruidos.

Eduardo Queiroz destacó la importancia de “traducir” la ciencia detrás del desarrollo infantil, generando explicaciones accesibles para que empresas, trabajadores y familias que no se encuentran familiarizados con factores neurobiológicos comprendan por qué la primera infancia es una etapa fundamental que requiere inversión y colaboración. Las cuatro panelistas coincidieron en que la inversión en primera infancia no forma parte de una agenda filantrópica aislada, sino de una agenda de gestión empresarial integral. También, se recalcaron las implicaciones económicas de invertir en la primera infancia, la evolución de la filantropía y los vínculos entre el éxito empresarial y el éxito de la sociedad.

Este evento es el tercero de una serie de eventos sobre la primera infancia y la crisis de Covid-19. Encuentre otros eventos de la serie aquí.

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