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¿Qué tan exitosa fue la visita de Bolsonaro a Washington?

Photo: @JairBolsonaro via Twitter. Photo: @JairBolsonaro via Twitter.

Jair Bolsonaro visitó Washington por primera vez como presidente de Brasil y discutió temas como los lazos comerciales, la cooperación militar y la actual agitación en Venezuela con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. ¿Qué resultó de la visita y cómo podría afectar las futuras relaciones entre Brasil y los EE.UU.? ¿Cuáles son las áreas de cooperación más importantes entre los dos países y cuáles temas siguen siendo los principales puntos de conflicto? ¿Cuál es la motivación detrás de la política de Bolsonaro hacia los Estados Unidos y qué tan radical será el cambio en comparación con administraciones brasileñas pasadas?

Peter Hakim, presidente emérito en el Diálogo Interamericano: “El prospecto de una relación renovada entre EE.UU. y Brasil ha encendido a los gobiernos de ambas naciones. Los lazos bilaterales entre los dos países han sido fríos y distanciados durante la última media docena de años. Los presidentes Bolsonaro y Trump muestran una afinidad especial: visiones del mundo similares, prioridades de políticas convergentes y temperamentos parecidos. Ambos han proclamado entusiasmo por relaciones económicas, políticas y de seguridad más profundas y sólidas. Estados Unidos quiere a Brasil de su lado. Recientemente, la Casa Blanca ha centrado gran parte de su atención en América Latina en Venezuela y Cuba, buscando un cambio de régimen en ambos. Estados Unidos ha incrementado constantemente las presiones sobre el gobierno de Maduro, incluso sugiriendo su disposición para usar la fuerza militar. Washington considera que el respaldo de Brasil es esencial para una estrategia exitosa. Por su parte, Brasil considera que el apoyo de los EE.UU. en comercio y otras cuestiones económicas es crucial en su lucha por recargar la economía estática y problemática, la tarea más crítica del gobierno de Bolsonaro. Esto ayudaría a fomentar la confianza de la banca nacional y las comunidades corporativas y tranquilizaría a los inversionistas internacionales sobre el futuro económico de Brasil. ¿Llevarán los beneficios de la visita de Bolsonaro a una reforma y profundización más amplias de las relaciones bilaterales? ¿Generarán un impulso para los nuevos acuerdos comerciales entre los EE.UU. y Brasil, la cooperación en materia de proliferación nuclear y desarrollo energético, o el respaldo a la aspiración de Brasil de tener un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas? Es demasiado pronto para decirlo. Los obstáculos siguen siendo importantes: la tradición de independencia diplomática de Brasil, los intereses divergentes de las dos naciones y los compromisos brasileños existentes con otros socios comerciales, incluidos Argentina y China. Trump y Bolsonaro son líderes bastante anómalos. Podrían cambiar profundamente sus países o partir sin dejar mucho atrás. Brasil podría disminuir su estatura global si cede su autonomía internacional y se vincula con Estados Unidos. De manera similar, al abrazar una vez más a un hombre fuerte como líder puede ver bajar su estatus global”.

Rubens Barbosa, ex embajador de Brasil en los Estados Unidos: “Diferenciándose de una larga tradición de política exterior brasileña, la segunda visita de Bolsonaro al extranjero tuvo lugar en los Estados Unidos. Ambos gobiernos dicen que hubo un cambio fundamental en las relaciones bilaterales y que se creará una alianza Norte-Sur, dada la estrecha relación personal entre los dos presidentes. Los hechos en el futuro mostrarán los resultados concretos de la visita de Bolsonaro y cuán permanentes son, pero sí han creado una oportunidad para avanzar en varias áreas, como comercio, defensa, seguridad e innovación. Sin embargo, no representa un cambio completo del enfoque de las administraciones brasileñas pasadas, como lo sugiere la diferencia sobre cómo tratar con Maduro. Brasil y los Estados Unidos tienen una amplia área de convergencia y asimetrías. En los últimos años, la defensa y la seguridad se han agregado como otro punto focal para las consideraciones nacionales y regionales. Existen restricciones comerciales pendientes en ambos países que no se resolvieron durante la visita, a excepción del trigo y la carne de cerdo. Desde el punto de vista brasileño, la decisión de la administración Trump de apoyar el esfuerzo de Brasil para unirse a la OCDE, así como el apoyo de Trump al estatus de aliado no OTAN y la conclusión positiva del acuerdo de salvaguardia de la tecnología espacial representan pasos importantes hacia adelante y son los resultados más significativos de la visita. Bolsonaro es el primer presidente que ha sido elegido con una plataforma de derecha en Brasil: liberal en la economía y muy conservador en valores y principios sociales. Hay claras afinidades ideológicas con el presidente Trump y sus políticas, incluido el apoyo al muro a lo largo de la frontera con México”.

Fernando Cutz, asociado principal de The Cohen Group, miembro global del Wilson Center y ex asesor principal del asesor de seguridad nacional en la Casa Blanca: “El vínculo personal entre Trump y Bolsonaro se mostró a plena vista durante la visita. Los presidentes claramente tienen una química que trasciende solo una mentalidad general o una cosmovisión similar. Con el presidente Trump, ese tipo de conexión personal contribuirá en gran medida a promover una relación bilateral más amplia. Esto se puede ver en algunos de los acuerdos alcanzados, y en algunas de las sorprendentes concesiones hechas por ambas partes. El estatus de aliado mayor de la OTAN que los Estados Unidos apoya para Brasil es importante y traerá muchas ventajas para el ejército brasileño. La sorprendente declaración de Trump sobre apoyar el acceso de Brasil a la OCDE será una gran victoria para Bolsonaro y muestra lo que una fuerte relación con Trump puede ofrecer a un país. Igualmente, que Brasil haya terminado el requisito de que los visitantes estadounidenses obtengan visas es un triunfo para los Estados Unidos, aunque también para Brasil. El turismo probablemente aumentará, en beneficio de economías locales, y que los viajeros de negocios tengan un mas fácil acceso al país significa un camino mas sencillo para asegurar la inversión extranjera directa adicional que Brasil necesita. Hay trabajo por hacer en comercio, particularmente un acuerdo comercial agrícola y tal vez hasta el inicio de negociaciones hacia un tratado de libre comercio. Pero en general, la visita debe ser ampliamente vista como un éxito para las relaciones bilaterales. Toca ahora al presidente Bolsonaro seguir moviendo adelante el impulso positivo y no tomar acciones que alejen a los inversionistas estadounidenses”.

Jana Nelson, ex funcionaria de la oficina de Brasil en el Departamento de Estado de los Estados Unidos: “El primer viaje del presidente Bolsonaro a Washington y su primera reunión con el presidente Trump fueron mejor que lo esperado. La visita resolvió viejos problemas que habían estado en la agenda durante décadas, como el acuerdo de salvaguardia de la tecnología espacial y el proceso de adhesión de Brasil a la OCDE. También abrió varios frentes de cooperación bilateral para el futuro, reavivando los diálogos a nivel ministerial que se espera promuevan una mayor colaboración en materia de energía, defensa, asuntos consulares y comercio. El presidente Bolsonaro es el presidente brasileño en la historia reciente que más ha avanzando los lazos bilaterales. Los principales puntos pendientes en la relación bilateral son cuestiones económicas y consulares. Un tratado fiscal bilateral ha estado en la agenda de los Estados Unidos durante años. Beneficiaría tanto a los brasileños como a los estadounidenses que ganan ingresos en ambos países. Otro tema pendiente es el Global Entry (sistema de entrada global) para brasileños. Esto requeriría la colaboración y el intercambio de información entre la Policía Federal de Brasil y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) estadounidense. Ambos acuerdos fortalecerían los vínculos entre agencias nacionales en los dos países y harían que la relación bilateral sea más interconectada. Su admiración por el presidente Trump y por los Estados Unidos motiva la política del presidente Bolsonaro, pero también un entendimiento pragmático de que la alianza Sur-Sur no ha dado muchos resultados más que el comercio agrícola con China. Es una ruptura significativa con respecto a las administraciones brasileñas anteriores, que prefirieron mantener a raya a los Estados Unidos, desconfiando de una relación asimétrica”.

Nota del editor: Con agradecimiento reconocemos a El Heraldo de Mexico por su colaboración para que el contenido anterior esté disponible en español.

 

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