Latinoamérica y su relación con Trump, ¿miedo a represalias o conveniencia?

Donald Trump and Mike Pence Official White House Photo by Shealah Craighead

La relación de Latinoamérica con el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha sido muy criticada por ‘haberle dado la espalda a la región’, sin embargo, destacan varias alianzas como con México, Brasil y Colombia, que al parecer han ignorado los ataques por miedo a represalias comerciales o por ganarse un lugar entre los ‘amigos’ del magnate.

Oficializados ya los dos candidatos que se enfrentarán el 3 de noviembre por la Presidencia de EE.UU., el republicano Donald Trump, que busca la reelección, o el demócrata Joe Biden, Latinoamérica mira por el retrovisor a una Administración que en estos cuatro años deja un sabor agridulce en la región y su fuerte oposición con numerosas sanciones hacia Cuba, Venezuela y Nicaragua. Por el contrario, Gobiernos como el de Andrés Manuel López Obrador en México, Jair Bolsonaro en Brasil e Iván Duque en Colombia lo han adulado y han afianzado sus alianzas en sintonía con los intereses de Trump.

Michael Shifter reflexiona sobre la relación entre la Administración Trump y América Latina en esta entrevista para EFE. 

Comentarios de Michael Shifter: 

“La relación se ha deteriorado en general entre América Latina y Estados Unidos bajo la Administración Trump. Hace cinco años cuando era candidato a la Presidencia, empezó su discurso insultando a los migrantes mexicanos al tildarlos de violadores y criminales, y sigue con esa retórica muy agresiva contra los migrantes de la región.” 

“[Migración] ha sido su tema, digamos principal, el que más genera entusiasmo con su base (…) y lo único que le preocupa al presidente Trump es su propia agenda personal y política. Nunca hemos tenido un presidente de EE.UU. que no toma en cuenta los intereses nacionales y políticas públicas como tal, sino siempre en función de su agenda personal.” 

“Ha quedado clarísimo en su relación con América Latina, primero por el tema de la migración y también del comercio cuando ha sido muy proteccionista. A él le encantan los castigos, las amenazas, los aranceles y, por otro lado, su política frente a Venezuela y Cuba que ha sido en función de la política electoral de la Florida.”

“A pesar de todo el resentimiento que hay en la región hacia el mandatario de EE.UU., es llamativo que ningún gobierno ha querido entrar en una pelea, en un enfrentamiento con la Administración Trump (…) que todos, lo más impresionante, México, han sido los más acomodados a la Administración Trump, o sea que no buscan enfrentamiento porque tienen miedo a lo que puede hacer.”

“La ‘Doctrina Monroe’ ha vuelto a la vida en esta Administración, está totalmente obsoleta como doctrina, no conozco a nadie en América Latina que la tome en serio, sin embargo, esta Administración la ha revivido y eso se expresa muy claramente en cuanto a la política con China, donde esta Administración ha presionado a muchos Gobiernos diciendo que básicamente hay que elegir entre EE.UU. y China.”

“Es una postura que no corresponde a las condiciones reales en la región, China es el primer o segundo socio para la mayoría de los países en América Latina, es un actor muy importante en temas de inversión e infraestructura, financiamiento y comercio, y lo que quiere, a mi juicio, América Latina, es tener buenas relaciones tanto con Washington como con Pekín, sin embargo, esa mentalidad es producto de una forma de pensar que realmente no corresponde a lo que está pasando en la región, y esto creo que ha producido daño también en la relación.”

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