El impacto de los actores externos en Nicaragua: Estados Unidos y la OEA

Confidencial

Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas, y Desarrollo, presentó análisis sobre la política exterior de los Estados Unidos (EE.UU.) hacia Nicaragua en el programa “Esta Semana” de Confidencial. También habló sobre la dinámica de la crisis nicaragüense con respecto a las próximas reuniones de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Medellín, Colombia que se llevaran a cabo los días 26, 27 y 28 de junio.

Comentarios de Manuel Orozco:

Orozco presentó análisis sobre las sanciones individuales de parte de los EE.UU., concluyendo que tienen dos objetivos claros: la primera parte de la lista de sancionados son aquellos dentro del circulo Orteguista, incluyendo familiares y principales figuras, y la segunda incluye aquellos que apoyan al gobierno y la represión. Resaltó que se sancionó al general en retiro y ahora presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, y que el próximo paso de los EE.UU. será “identificar a algunas personas claves dentro del ejército que han tenido una participación [en la represión] más directa” y agregarlos en la lista de sancionados.

Habló sobre el alcance del NICA Act, o Nicaraguan Investment Conidionality Act, como representación de la presión americana en Nicaragua. La ley también tiene dos componentes: la capacidad de ejercer presión a través de las instituciones multilaterales y las sanciones a los individuos que han participado directamente en las violaciones de los derechos humanos. Orozco predice que el informe de cumplimiento para el NICA Act dirá que “el estado nicaragüense no ha cumplido, no ha dado muestras de fe, y, por lo tanto, EE.UU. tiene que continuar haciendo presión a través de esta ley.” En relación a prioridades hemisféricas para los EE.UU., Orozco dijo que Venezuela, Cuba y Nicaragua son “el enfoque principal de la administración,” queriendo que se produzcan reformas políticas. El director predice que los EE.UU. quiere aumentar presión con el NICA Act en los próximos nueve meses, o continuarán más sanciones. Sin embargo, el fortalecimiento de estas presiones puede producir conflictos mayores dentro de Nicaragua.

Analizando la imagen de Nicaragua y la oposición nicaragüense con una perspectiva global, Orozco comentó que la comunidad internacional “tiene claro que el país, la oposición en particular, está girando en torno hacia una transición electoral en el corto plazo,” y que “la oposición nicaragüense es genuinamente un movimiento bastante independiente.” La oposición, con apoyo contundente de los EE.UU. y países del grupo de trabajo de la OEA, es respetada a nivel internacional, pero su influencia en Nicaragua a largo plazo se definirá de acuerdo a como cambie el balance de poder en el país. Se llevarán dos estrategias para aportar soluciones a la crisis nicaragüense a Medellín: la más popular siendo seguir invocando Articulo 20 e invocar Articulo 21, condición que esencialmente expulsaría a Nicaragua de la organización interamericana. Orozco concluyó diciendo que lo previsible en esta reunión de la OEA no es una ruptura, sino una continuación de lo que han venido siendo las demandas de la organización.

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