Datos para el cambio – El uso de la información oficial en la comunidad educativa

Foto de panelistas y del evento personas analisando data Kindel Media / Pexels / CCO

El 13 de agosto, el Diálogo Interamericano, con el apoyo de la Fundación Tinker, convocó el cuarto evento de la serie de Jornadas de Evaluación y Sociedad Civil, que surgen a partir del trabajo realizado por el Grupo de Trabajo de la Sociedad Civil. Esta jornada titulada “Datos para el cambio – El uso de la información oficial en la comunidad educativa” buscó identificar las barreras que limitan el acceso y uso de los datos oficiales, y discutir las iniciativas y mecanismos que existen para que sean más amigables y útiles para la sociedad civil en general, y para la comunidad educativa en particular. 

El evento fue moderado por Carlos Henríquez Calderón, coordinador del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de UNESCO Santiago. La jornada contó con la participación de Helga Cuellar-Marchelli, directora del Departamento de Estudios Sociales en la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES) en El Salvador; Luana Bunese, coordinadora de las plataformas QEdu enBrasil; Rafael E. De Hoyos, economista de la Unidad de Educación del Banco Mundial y socio fundador de Xaber en México; y Andrea Escobar, directora ejecutiva de la Fundación Empresarios por la Educación en Colombia. 

Helga Cuellar-Marchelli dio inicio al panel con la experiencia de El Salvador resaltando la incorporación y el uso de pruebas de aprendizaje en la práctica docente. Explicó que desde los años 90, se aplican pruebas estandarizadas a gran escala y desde hace unos años también se han aplicado pruebas diagnósticas. En el 2015, se comenzaron a aplicar las Evaluaciones de Capacidades Productivas y Ciudadanas con el objetivo de superar las brechas de información de las pruebas estandarizadas, y proporcionar información más precisa sobre cuánto saben los estudiantes y cómo aplican lo aprendido. Estas pruebas demostraron una débil cultura de evaluación nacional y bajo compromiso político, sin embargo, también proporcionaron muchas lecciones. Cuellar-Marchelli explicó que entendieron que una prueba diagnóstica solo puede convertirse en un recurso importante en la medida que se muestre un auténtico compromiso con la evaluación para el aprendizaje, se defina cómo se introducirá el enforque formativo en el marco de la evaluación y se asegure el uso eficaz de los resultados para implementar acciones que mejoren el proceso de enseñanza-aprendizaje.  En el 2021, se creó la Dirección Nacional de Evaluación Educativa y se implementó la prueba diagnóstica “Conociendo mis logros”. La misma tuvo el propósito de obtener información valida y confiable sobre el aprendizaje de los estudiantes en 2020. En otras palabras, buscó saber qué sucedió durante la pandemia, al igual que proveer información para que los profesores pudieran reflexionar sobre sus métodos de enseñanza a partir de los logros de sus estudiantes. Esta fue la primera vez que esta orientación se hizo de manera generalizada a docentes para el análisis y uso de la información. 

Continuó Luana Bunese, con su intervención sobre la labor e investigación que ha hecho QEdu, una iniciativa creada en Brasil en el 2012 que facilita la visualización y comprensión de datos nacionales de educación. QEdu no recolecta datos propios, sino que utiliza datos recolectados por organismos gubernamentales, los cuales muchas veces no tienen presentaciones muy prácticas en sus propias plataformas. QEdu procesa estos datos, y mejora la experiencia de visualizar los mismos, con análisis listos y rápidos. Por ejemplo, traducen los resultados de pruebas estandarizadas nacionales a porcentajes, para que quede mucho más claro el porcentaje de alumnos que están debajo, en, o sobre el nivel básico. Al estudiar cercanamente sus Google Analytics, se han dado cuenta que muchos padres que entran a QEdu buscan la dirección y teléfono de las escuelas. Entonces, una de las metas de QEdu es que el público salga con la información que fue a buscar, pero también con algo más. Por eso, lanzaron una nueva página, con la información básica de las escuelas, como dirección y teléfono, pero también con un panorama general sobre el número de matrículas, la cantidad de reprobaciones, entre otros. Hoy en día QEdu cuenta con más de cinco millones de visitas por año, están lanzando nuevas plataformas y han presentado la iniciativa en Portugal, México y Estados Unidos. 

Luego Rafael De Hoyos compartió las experiencias de México y Argentina, basándose en estudios de investigación que realizó en ambos países en torno a la pregunta central: ¿cuál es el impacto que tiene el uso de resultados de pruebas estandarizadas para a la educación?  De Hoyos indicó que recaudar información no es suficiente para mejorar la educación. Los resultados de mediciones deben salir de las agencias de evaluación y educación, y deben llegar al aula. La primera experiencia que De Hoyos compartió fue el Programa de Atención Especializada (PAE) en Colimas, México. Alrededor del 2008-2009, aplicaron una prueba a los niños y niñas desde tercero de primaria hasta 12. Se identificaron 108 escuelas que estaban por debajo de la media, que eran también las de menos recursos socioeconómicos. El objetivo era mejorar los resultados de aprendizajes en estas y fue logrado con el PAE. La segunda experiencia tuvo lugar en la Rioja, Argentina, donde se encontraron pruebas estandarizadas que no garantizaban comparabilidad ni practicidad, y entregaban los resultados dos años después. En este caso diseñaron una prueba estandarizada que evaluaba matemáticas y comprensión lectora, entre tercero y quinto grado y les daban los resultados cuatro meses después a las escuelas. Estos datos pudieron ser usados para hacer mejoras, lo que permitió mejoró el aprendizaje. Para finalizar, De Hoyos comentó brevemente que, relacionado con Covid-19 y la pandemia es importante identificar estudiantes que se han quedado atrás, y luego aplicar políticas compensatorias o remediales. 

Por último, Andrea Escobar compartió la labor y las herramientas de la Fundación Empresarios por la Educación (ExE), la cual se concentra en la gestión del sector educativo colombiano. La Fundación Empresarios por la Educación busca aportar a una mejor toma de decisiones y a la información con transparancia. Existen 96 secretarías de educación y 19,387 establecimientos educativos en el país, lo cual hace que esto sea una conversación muy grande y con muchas aristas. Escobar explicó, sin embargo, que cada actor—gobierno nacional, secretarias de educación, directivos docentes, sector privado y muchos más —tiene un rol en el sistema. Recalcó que las herramientas de la ExE pueden apoyar e informar a los diferentes actores, tales como el Sistema de Información de Iniciativas y Programas en Educación (SIIPE). El SIIPE mapea las intervenciones con un foco a nivel de sede educativa, territorio y tema, permitiendo articular esfuerzos. Otra herramienta es el Observatorio de la Gestión Educativa ExE, una iniciativa de datos abiertos que centraliza la gestión del sector educativo para apoyar la toma de decisiones y el uso eficiente de los recursos. Finalizó recalcando que el sector privado y el público no se reemplazan el uno al otro, sino que el apoyo entre ambos es lo que lleva a mejoría.

El panel concluyó con una reflexión entre todos los participantes sobre la colaboración entre el sector público, el privado y la sociedad civil. Cuellar-Marchelli enfatizó que no solo se trata de generar información, sino también promocionar su uso a múltiples audiencias (padres, docentes, estudiantes mismos, etc.), recalcando la importancia del uso de la tecnología. Bunese planteó a QEdu como un buen ejemplo de colaboración entre los diversos sectores, y recalcó la importancia de alianzas con el sector público para la formación de docentes. De Hoyos notó la falta de principios básicos que guíen las políticas públicas como el problema más grande, mencionó que las políticas públicas las debería guiar un consenso general, que garantice que los estudiantes terminen su educación con habilidades fundacionales. Para ello, es esencial promover la medición de aprendizajes para impulsar cambios en el aula y más allá. Finalmente, Escobar hizo eco al comentario de Cuellar-Marchelli, sobre la importancia del proceso dual de producción y promoción de datos, especialmente con la colaboración del sector privado. Notó también, que las oportunidades son muchas, y que lo que se debe buscar es una toma de decisiones informada.

Acceda a los resúmenes de la primerasegunda y tercera jornada.

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