Bukele está creando una crisis política en El Salvador

Photo of Manuel Orozco at the Inter-American Dialogue Office EDH / Tomás Guevara

This post is also available in: Inglés

Manuel Orozco se entrevistó con El Diaro de Hoy para discutir los sucesos y amenaza de autogolpe que ha dado el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, al tomar control de la Asamblea Legislativa e intimidar con el uso de la fuerza militar y policial, además de poner ultimatum al legislativo para que se alineen con su agenda.

Comentarios de Manuel Orozco:

«Presidente Bukele viola por lo menos tres puntos de los principios básicos de una democracia e incluso legales en el proceso político del país.»

«Primero, ignora la presencia de pesos y contrapesos en la independencia de poderes del estado. Segundo, hace el uso de la fuerza como mecanismo para intimidar al otro poder y en tercer lugar, evita toda forma de rendimiento de cuentas.»

«Bukele ya ha dado varias señales de que él quiere hacer las cosas a su manera, pero las cosas a su manera se deben hacer dentro de un límite prudencial que el estado lo permite, con respeto a la institucionalidad y, en este caso, sea por ignorancia o por desconocimiento a un sistema político, pero como jefe de estado, debió haber entendido que esto no se hace.»

«Con este episodio, las cámaras de comercio, de industrias, han criticado al presidente y es lamentable porque Bukele representaba una oportunidad para El Salvador, de ir cambiando las cosas. Este es un intento de autogolpe de estado que quiso hacer para intimidar a la población, al fin y al cabo la asamblea es mayoritariamente de la oposición y esa es la voz del pueblo también.»

«En un país como El Salvador que tiene no solo una historia de guerra civil, sino una trayectoria de cultura de violencia – con presencia de pandillas armadas, ese llamado es muy peligroso porque cada quien lo interpreta a su manera y lo que [Bukele] está haciendo al llamar a la sublevación es básicamente crear un movimiento anárquico donde ni el ejecutivo pueda tener ya el control del monopolio del poder.»

Lea la entrevista completa en ElSalvador.com