Ariel Fiszbein: ¿Cuáles han sido los principales desafíos a los que se enfrentaron los sistemas educativos?

foto de la entrevista con Ariel Fiszbein Desayunos de Radio Universidad / Facebook

El 2 de septiembre, Ariel Fiszbein estuvo en el programa Desayunos de Radio Universidad para discutir el trabajo del Programa de Educación con el Grupo de Trabajo sobre Tecnología e Innovación en la Educación acompañado por Mariana Maggio de Microsoft, integrante del grupo. 

P (Maite Capra): Ariel, me gustaría empezar contigo que nos detalles, ¿cuáles han sido los mayores desafíos, dificultades que has encontrado en el estudio? ¿por qué es importante? Este estudio fue realizado con educadores y con diferentes actores que están en esta nueva forma de intercambiar. Para que luego Mariana, que trabaja directamente con Microsoft, nos cuente qué ha hecho Microsoft y cómo ha abordado estos desafíos para tratar de llegar a la mayor cantidad de estudiantes. Muchas gracias a ambos por estar aquí y adelante.  

R: Para comenzar con lo básico y creo que todos lo vamos a reconocer. Lo que hemos vivido desde comienzos del 2020, es un episodio único en la historia contemporánea. Es decir, ¿quién hubiera pensado que en enero del 2020 tendríamos las escuelas cerradas, de manera presencial por un año y medio en muchos países? Era impensable. Si alguien lo hubiera planteado, dirían, está loco, es ciencia ficción o terror. La realidad es que eso es lo que pasó y el lado bueno de la historia es que nuestras sociedades se movilizaron, estoy hablando de no solamente el sistema escolar pero también las familias, las empresas, la prensa, para tratar de hacer lo mejor posible para operar en un mundo en el cual no estábamos preparados. El lado negativo es que en efecto los niños han sufrido. Todavía no sabemos cuánto. No tenemos los datos como para saber, por ejemplo, cuán profunda pudieron haber sido las pérdidas de aprendizaje durante este periodo, pero obviamente esto ha sido un desafío enorme, el pasar a operar de la noche a la mañana un sistema virtual educativo. 

¿Cuáles han sido los principales desafíos a los que se enfrentaron? El primero y el más básico es la infraestructura. Es decir, conectividad. Anteriormente no estaban contactadas todas las escuelas, pero ahora no es solamente el tema de conectividad de las escuelas sino de los hogares. Y hay, obviamente, mucha diferencia entre distintos países, y dentro de los países, pero un porcentaje muy grande de los hogares no tienen una conexión a internet del todo. Otros que, si la tienen, es una conexión no lo suficientemente rápida o poderosa como para realmente permitir todo lo que requiere un proceso educativo a distancia. Esto se mezcla también con el tema de equipos y no es simplemente la cuestión de que haya un laptop, computadora o una tableta en la casa. Cuando hay más de un niño en la casa, los padres a veces tienen que trabajar en la casa durante la pandemia, por eso la disponibilidad de equipos también se convirtió en un problema serio. Entonces eso es un bloque. Es quizás el más fácil de ver, el que más se ha hablado, pero no por ello creo que es menos importante.

El segundo es que no teníamos las plataformas desde las cuales podíamos organizar el proceso de enseñanza. De hecho, en aquellos países que estaban más avanzados en generar esas plataformas, estuvieron en mejores condiciones de responder y adaptarlas a las necesidades. Y muchos otros tuvieron que empezar, no de cero, pero realmente construir una base muy baja. Y en tercer lugar, tiene que ver con el cuello de botella. El conocimiento y la práctica de enseñar y aprender, los dos lados de la moneda, en un modelo en línea. No es lo mismo trabajar, hacer las cosas que mencionaba Maite al comienzo, estando en la misma sala que estando a distancia y esto implica, bueno nos ha costado a todos nosotros, el pasar de reuniones presenciales a reuniones virtuales, imaginémonos lo que quiere decir transformar todo un sistema escolar para operar de esa manera. Los docentes no tenían esa práctica, los niños tampoco y esto generó un proceso de aprendizaje con muchos matices, muchas dificultades. Entonces yo creo que son esas tres cosas: conectividad y equipos, plataformas y capacidad humana para utilizarlos.  

P (José Carlos Chinchilla): A uno le da la impresión de que esta pandemia, tan dramática del punto de vista humano, desafía a la humanidad, a la creatividad, como siempre lo han hecho las crisis, de hecho, ya previo había una tensión entre la accesibilidad de quienes tenía acceso a las nuevas tecnologías y las propuestas pedagógicas. Es decir, las dificultades de mantener la tensión, las dificultades de que la aventura del conocimiento y del aprendizaje siguiera siendo atractivo con el modelo educativo predominante. Era evidente y creo que a futuro este nuevo aprendizaje ya es una cultura integrada, donde evidentemente las personas que están aprendiendo, que somos todas y todos, pero en particular el estudiante o la estudiante, ya no se va a desprender de eso. El tema es como la institucionalidad va a asumir este desafío porque implica una reconceptualización del uso de los recursos económicos y docentes, pero bueno esa es la impresión desde la sociología. La cultura de cómo aprender no se va a desprender sino pone en jaque a la institucionalidad. ¿Cómo lo ven ustedes?   

R: En general, pensamos en los modelos de cambio, de reformas, de una manera muy vertical. Lo que pensamos es que vienen a partir de ciertas políticas públicas que se definen y se bajan al sistema. Entonces la institucionalidad está en el origen de esos cambios. Lo que ha pasado acá es poner esto patas para arriba. Hubo un shock inesperado de una magnitud impensable que cambio la forma en que se enseña y se aprende y no por unos pocos días, sino por más de un año. Esto genera, por un lado, experiencias nuevas y algunas positivas, otras no tanto. Pero también ha cambiado relaciones de poder. La relación del docente como autoridad que dicta clase y el alumno pasivo que recibe su enseñanza, se rompió o se alteró. De la misma manera el rol de los padres y de la familia, del núcleo familiar, que en muchos casos podría ser extremadamente pasiva frente a esa escuela con autoridad y poder cambió. Obviamente en esto hay mucha diversidad, no todas las familias reaccionan de esta manera.

Esto lo que implica es que ha habido un cambio que viene generado por la pandemia, que ha alterado las relaciones básicas en el sistema y la gran pregunta es ¿cómo esa, la institucionalidad, esas super estructuras que regulan el sistema educativo se van a adaptar o no a esa nueva realidad? Y yo creo que allí viene el desafío central en la salida de la pandemia. Y es ¿en qué medida vamos avanzando como sistemas educativos? Vamos a tener la vocación, la capacidad de alterar cómo nos organizamos, qué enseñamos, cómo tratamos a los docentes, cómo tratamos a los alumnos. O si la inercia es tan fuerte que vamos a tratar de volver a donde estábamos antes del comienzo de la pandemia. En ese contexto, digo que la tecnología es un factor que ayuda, pero no es lo determinante. Creo que aquí lo que va a marcar la diferencia es en qué medida los ministerios, los sistemas educativos, reciben y aceptan ese golpe tan fuerte que recibieron y hacen cambios. O si sigue la misma dinámica, en cuyo caso va a haber un choque entre lo que viene de arriba y lo que viene de abajo, que no sabemos muy bien cómo va avanzar. Eso creo yo que es el enorme desafió que vamos a enfrentar. Ya en el año 2022 lo vamos a empezar a ver. 

Comentario final de Ariel Fiszbien: Un solo punto, creo que uno de los comentarios que recibieron de la audiencia es muy pertinente, hablaba sobre que esto va a ser caro. Entonces, allí mencionar dos cosas, porque creo que el tema del financiamiento es extremadamente importante. En primer lugar, que lo más caro que nos puede llegar a costar hacer las cosas bien, es hacerlas mal porque el costo lo vamos a estar pagando generación tras generación. Pero dicho eso, no cabe ninguna duda que en la salida de la pandemia y en la recuperación, hará falta un esfuerzo importante en garantizar el adecuado financiamiento público para la educación. Naturalmente, durante este periodo de pandemia el foco estuvo en asignar los recursos necesarios en términos de salud y de protección social para compensar las pérdidas de ingresos que muchas familias han tenido. En el periodo postpandemia, considero que el sector educativo debiera adquirir estar al tope de la lista, porque realmente necesitamos que en los próximos años exista ese proceso de recuperación de una crisis tan profunda, y de adecuación, vaya que sean temas de infraestructura, conectividad, de capacitación docente, de contratación de nuevos docentes, de jerarquización, de la profesión docente que nos permitan realmente hacer las cosas de las cuales Mariana estaba hablando en términos de aprovechar del momento de cambio. 

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