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¿Aprobará el Congreso el USMCA este año?

Photo: U.S. Government. Photo: U.S. Government.

En su discurso anual sobre el Estado de la Unión, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, solicitó al Congreso que apruebe el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá, o USMCA por sus siglas en inglés, que los negociadores finalizaron el año pasado para reemplazar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. ¿Cuál es el panorama y el cronograma más probable para el avance de USMCA en el 116º Congreso? ¿El proyecto sufrirá cambios importantes allí? ¿Se enfrenta el acuerdo a obstáculos imprevistos en Canadá y México? ¿Cómo se preparan los sectores empresariales en los tres países y en otras partes del mundo para las consecuencias de la USMCA?

Carla Hills, presidenta y directora ejecutiva de Hills & Company y ex representante comercial de los Estados Unidos: “En mi opinión, el futuro de USMCA está nublado por una gran incertidumbre empezando con su cronograma. Los 35 días de cierre de gobierno no solo retrasaron el calendario del Congreso, sino que también impidieron que la Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos completara el informe requerido según los términos de la Autoridad de Promoción Comercial sobre cómo afectará el acuerdo a nuestra economía. El Congreso querrá ver ese informe antes de cualquier voto. También hay incertidumbre política. Varios miembros del Congreso quieren cambios en el acuerdo, como la aplicación de los compromisos laborales y ambientales, o más protección para los productos biológicos. La administración, Canadá y México han dicho: ‘¡No hay cambios!’ No se sabe cómo ve el acuerdo la Presidenta de la Cámara de Representantes Pelosi y si, ante la insistencia de algunos en su partido por cambios o la oposición directa de otros, permitirá que la legislación implementada avance, y si es así, cuándo. El senador (Charles) Grassley, presidente del Comité de Finanzas del Senado y responsable de guiar la legislación a través del senado, ha dejado claro que los aranceles de seguridad nacional de la administración sobre las exportaciones de acero y aluminio de nuestros vecinos deben eliminarse antes de que el Congreso considere la implementación de la legislación. Hay dudas sobre si la administración tomará su consejo. Hasta que lo haga, México y Canadá han declarado que no aprobarán el acuerdo. Es probable que estos desafíos demoren cualquier voto hasta la segunda mitad de 2019 o más allá. La incertidumbre ha afectado adversamente a productores, agricultores y trabajadores. “Los representantes de los sectores que dependen del acceso a México y Canadá, nuestros dos mercados de exportación más grandes, deben alzar la voz a nivel local, estatal y federal”.

Arturo Sarukhan, miembro de la junta directiva del Diálogo Interamericano y ex embajador mexicano en los Estados Unidos: “Lograr que el nuevo TLCAN cruzara la línea de meta en el Capitolio nunca iba a ser fácil. El TLCAN sobrevivió un día más, pero Norteamérica perdió una oportunidad única para verdaderamente modernizar el comercio. Nunca se debe desperdiciar una buena crisis, y cuando el presidente Trump se apoderó de la renegociación del TLCAN, los tres socios debieron haber buscado un acuerdo ambicioso e innovador para garantizar que el TLCAN, ahora USMCA, se convirtiera el nuevo estándar de oro para el comercio internacional basado en normas del siglo 21. En cambio, terminamos con una combinación aburrida de nuevas disciplinas mezcladas con el comercio administrado (en el sector automotriz). Esto deja a algunas partes interesadas con pocos incentivos más allá de defender un marco similar al que teníamos en el pasado. La armamentización de la política comercial por parte de esta administración no ayuda. Los arenceles sobre el acero y el aluminio ya ponen en peligro la aprobación del Congreso. Pero la nueva amenaza de usar la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 para hacer cumplir las disposiciones del USMCA y la decisión, impulsada electoralmente, de retirarse de un acuerdo de suspensión con México acerca de las exportaciones de tomate, provocará represalias de Canadá y México, más restricción de la maniobrabilidad política de México en un área altamente sensible—exportaciones agrícolas—de nuestro comercio bilateral. Además, está la continua amenaza de Trump de un retiro unilateral del TLCAN. Ahora, tanto el momento y los cálculos -así como los errores- políticos conspiran para potencialmente complicar aún másla ratificación del acuerdo. El cierre del gobierno estadounidense ya demoró el reporte de la ITC al Congreso, reduciendo lo que ya era una estrecha ventana de oportunidad para la aprobación legislativa. La polarización y el hiperpartidismo podrían llevar a que los demócratas decidanque no tienen incentivo para ratificar el USAMCA/TMEC—y darle una victoria a Trump—hasta después de las elecciones de 2020. Aún se pueden juntar los 218 votos necesarios para aprobar el acuerdo en la Cámara baja, pero el camino se ha vuelto más difícil.”

Pascale Siegel, director-gerente, y Miyako Yerick, asociada principal, ambas en Ankura: “El 116º Congreso probablemente pase el USNCA/TMEC con solo cambio menores, dado que el acuerdo no se diferencia dramáticamente del TLCAN y que la mayoría de los cambios vienen del TPP, un acuerdo que el presidente Obama negoció y que la mayoría de los demócratas apoyó. La posibilidad de aprobación se reduce con el tiempo, sin embargo, ante el riesgo de que sea convierta en tema de campaña rumbo a las elecciones 2020. El momento exacto para la ratificación del acuerdo continúa siendo incierto y. Washington permanece al mando, ya que tanto Ottawa como la Ciudad de México quieren que el Congreso de los Estados Unidos discuta primero el acuerdo. Ni Canadá ni México lo ratificarán hasta que Estados Unidos elimine los aranceles de seguridad nacional sobre las exportaciones de acero y aluminio. Otro problema que complica la línea de tiempo es el hecho de que varios legisladores estadounidenses quieren ver el resultado de un estudio de impacto económico antes de votar. El reciente cierre de gobierno atrasó el lanzamiento del informe hasta mediados de abril. Washington probablemente empujará una votación este año para evitar que el USMCA sea un tema de campaña para los Estados Unidos o para Canadá, donde las elecciones parlamentarias se realizarán en octubre próximo. Las empresas deben suponer que la implementación del acuerdo se dará dentro de varios meses, si no un año, pero deben comenzar a planificar ahora los cambios necesarios”.

Christopher Sands, profesor principal de investigación y director del Centro de Estudios Canadienses de la Universidad Johns Hopkins: “Es poco probable, pero no imposible, que el 116º Congreso apruebe la legislación que implementa el Acuerdo entre los Estados Unidos, México y Canadá (USMCA) en 2019. Bajo los términos del estatuto de 2015 que gobierna la autoridad de promoción comercial de la administración de los EEUU, después de que los tres países firmen un acuerdo, la Casa Blanca debe enviar seis cosas al Congreso en un paquete de presentación: 1) el texto final del acuerdo; 2) proyecto de legislación para su aplicación; 3) un análisis del acuerdo por la Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos; 4) una evaluación de impacto ambiental; 5) una evaluación de impacto en el mercado laboral; y 6) un plan de ejecución. Una vez que se introduzca la legislación de implementación de la USMCA en la Cámara, el Comité de Medios y Procedimientos de la Cámara y el Comité de Finanzas del Senado tienen 45 días de sesión para celebrar audiencias sobre el acuerdo. Después de esto, sesiones adicionales en cada cámara lo analizarán durante 15 días. No se permiten enmiendas, por lo que la Cámara de Representantes y el Senado podrían discutir el USMCA simultáneamente. En promedio, hay tres días de sesión cada semana. Los 60 días legislativos se traducirían en un proceso de aprobación de aproximadamente 20 semanas, si ambas cámaras actúan simultáneamente. A la administración de Trump le gustaría ver un fuerte apoyo empresarial para persuadir al Congreso a que actúe para aprobar el USMCA en 2019, pero si el proceso se retrasa a 2020, la política del año electoral podría llevar a demócratas y republicanos a retrasar la aprobación con la esperanza de que las elecciones a la Presidencia y al Congreso produzcan la oportunidad de reiniciar el proceso o incluso de revisar el USMCA en 2021 “.

Andrés Rozental, presidente de Rozental & Asociados en la Ciudad de México: “Lograr que el nuevo acuerdo comercial trilateral (USMCA en inglés, T-MEC en español) se apruebe en los tres países está cargado de riesgos. El Congreso de los Estados Unidos ya ha mostrado divisiones entre los republicanos y los demócratas sobre el contenido del acuerdo. Los demócratas quieren disposiciones laborales más estrictas–: Nancy Pelosi ha dicho que deben ser parte del acuerdo, no disposiciones secundarias u otros mecanismos-, mientras que los republicanos están descontentos con algunas de las disposiciones de propiedad intelectual y farmacéutica, así como con las reglas de origen para el sector automotriz. Si bien México no tiene ningún problema específico con el texto acordado en noviembre pasado, indudablemente habrá un duro debate en su Congreso, especialmente si la administración Trump renuncia a su promesa de eliminar los aranceles sobre exportaciones de acero y aluminio, y aplica nuevas investigaciones ‘anti-dumping’ sobre tomates y otros bienes. Atacar a México en tweets y políticas oficiales no ayuda. Canadá también condiciona su aprobación la eliminación de aranceles de la Sección 232. Los sectores comerciales de los tres países desearían que el acuerdo entrara en vigencia con relativa rapidez, especialmente debido a las amenazas de Trump de retirarse del TLCAN como una forma de presionar a su Congreso para que lo ratifique. Queda por verse si esto realmente funciona, pero, en cualquier caso, me sorprendería que el acuerdo entre en vigencia antes de finales de 2019. Después de eso, se convierte en un juego político en el período previo a las elecciones de los EEUU en 2020”.

Nota del editor: Con agradecimiento reconocemos a El Heraldo de Mexico por su colaboración para que el contenido anterior esté disponible en español.

 

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