¿Podría AMLO convertir a México en un líder mundial de la energía limpia?

Eneas De Troya / Flickr / CC BY 2.0

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El 1 de julio los mexicanos eligieron como presidente a Andrés Manuel López Obrador, en gran medida por haber prometido que resolvería los problemas más devastadores del país a nivel nacional: la violencia rampante, la desigualdad económica y la corrupción generalizada. Sin embargo, López Obrador también tiene la oportunidad de catapultar a su país a un papel de liderazgo en un tema que puede beneficiar tanto a México como al resto del planeta: el cambio climático. El presidente electo puede capitalizar el enorme potencial de México en energías renovables. No obstante, aunque su plataforma de campaña ofrece algunas propuestas prometedoras para expandir este tipo de energías, López Obrador deberá sortear varios obstáculos.

En la actualidad, las energías renovables representan menos de una cuarta parte de la capacidad energética instalada en México, una proporción mucho menor al promedio cercano al 50 por ciento de América Latina, pues el petróleo, el carbón y el gas natural generan la mayoría de la electricidad. Al desarrollar la generación de energías renovables, México no solo reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también disminuirá la contaminación del aire y mejorará la seguridad energética, ya que se diversificarán las fuentes de combustible. México tiene un potencial eólico ocho veces superior al nivel de capacidad eólica instalada en este momento. Cuenta con uno de los recursos solares más altos del mundo: 75 veces la capacidad total actualmente instalada en el país.

López Obrador ha anunciado planes ambiciosos para aumentar la generación de energías renovables tanto en proyectos de gran escala —como presas hidroeléctricas— como en pequeños sistemas de energía descentralizados —como azoteas solares en casas habitación y empresas— en un intento por reducir las importaciones de gas natural de Estados Unidos. El presidente electo prometió incentivar, mediante estímulos tributarios y acceso a créditos, a las industrias locales para que fabriquen partes para plantas de energías renovables. Además, al término de su gobierno, quiere ver en las calles mexicanas 100 000 autos eléctricos que funcionen con energía solar. A lo largo de su presidencia, estas propuestas reducirán las emisiones de México un 6,8 por ciento anual.

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