Culeen Shaffer / U.S. Air National Guard / Released

Donald Trump tiene en la mira a México, Venezuela y Cuba, en ese orden. Después, la región casi no le importa. Una evaluación de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina es lo que nos ofrece Michael Shifter, el director de Diálogo Interamericano, uno de los think tank más influyentes en Washington.

¿Cómo ve y qué efecto pueden tener las sanciones contra Venezuela y el entorno de Maduro?

Hasta ahora, parece que las sanciones individuales de Estados Unidos, que comenzaron bajo la administración Obama y se han expandido considerablemente bajo la de Donald Trump, han tenido poco impacto. Maduro es la cuarta cabeza de un Estado sujeto a estas sanciones. Los otros tres, Robert Mugabe (Zimbabue), Bashar al Asad y Kim Jung Um (Corea del Norte), están todavía en el poder, pese a estos castigos y a su aislamiento. Sanciones económicas más amplias sobre el sector petrolero en Venezuela son otro asunto. Por primera vez desde que Chávez llegó al poder en 1999, este instrumento es seriamente considerado por Washington, pero ninguna decisión ha sido adoptada. Si Estados Unidos corta las importaciones de petróleo desde Venezuela, esto tendría un efecto devastador sobre el país y probablemente profundizaría las ya severas carencias que la gente está enfrentando.
Mala relación con México por el muro y el TLC ¿Washington cada vez más lejos de su principal vecino?

No hay duda de la tensión desatada entre Estados Unidos y México desde el inicio de la gestión de Trump. El presidente ya ha dañado la relación bilateral más importante en el mundo. Después de un sobresaltado comienzo, México están impulsando una inteligente estrategia, explorando si el TLC con Estados Unidos y Canadá puede ser renegociado en un modo razonable, pero también tratando de diversificar sus relaciones internacionales, con los países de América Latina y con el resto del mundo, superando su dependencia respecto de EEUU. Aún así, muchos altos funcionarios de Estados Unidos y miembros del Congreso están haciendo lo mejor para mantener la relación encarrilada y minimizar el daño. La geografía puede no ser el destino, pero es importante. Estados Unidos y México están tan profundamente hermanados en innumerables maneras. A pesar de la insistencia de Trump con su muro en la frontera y comentarios ofensivos sobre los migrantes mexicanos, se mantiene un amplio consenso en Estados Unidos sobre que la relación bilateral de las últimas décadas ha sido mutuamente beneficiosa.

¿Cómo ve las sanciones contra Cuba, ayudan a la apertura de La Habana?

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