President Trump / Wikimedia / MB298 President Trump / Wikimedia / MB298

La nueva administración de Estados Unidos ha generado un sentimiento de incertidumbre y ansiedad entre los líderes y ciudadanos de la región. Hay una ausencia de claridad acerca de cuál será la manera de trabajar con los Estados Unidos en temas más allá a los relativos a seguridad. Y como referencia, la región se encuentra desubicada de cómo actuar.

Existe una serie de temas de preocupación. En general, las relaciones con los países del Triángulo del Norte han sido manejadas de manera informal bajo la dirección del Departamento de Seguridad Nacional y del Comando Sur de los Estados Unidos, en lugar de ser lideradas por el Departamento de Estado. Por ejemplo, los mensajes de la administración sobre la construcción de un muro y reducir los flujos migratorios en Centroamérica, así como la visita del Secretario de Seguridad Nacional John Kelly a la región en febrero, quien indicó que la migración debe desalentarse eficazmente, se han convertido en política exterior de Estados Unidos y motivo de preocupación para los líderes y la sociedad civil de la región.

Adicionalmente, después del Departamento de Seguridad Nacional, las entidades más proactivas del gobierno estadounidense, son aquellas que también tratan temas de seguridad, en particular el Comando Sur, que ha desempeñado un rol clave en la región ofreciendo asesoramiento y fortaleciendo otro enfoque en materia de seguridad.

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