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Entrevista con Michael Shifter : "Chávez está en problemas"

By Interview with Michael Shifter
El Deber, July 26, 2010

Entrevistado por Carlos Morales Peña

En medio de la crisis de los presos políticos cubanos y del conflicto desatado entre Venezuela y Colombia por la presencia de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en territorio venezolano, el presidente de Diálogo Interamericano y reconocido analista internacional, Michael Shifter, habló con EL DEBER sobre la situación de los gobiernos en América Latina.


EL DEBER: ¿Considera que es un signo de apertura la decisión del Gobierno cubano de liberar a 52 pres políticos?

MICHAEL SHIFTER: Es una medida bienvenida y un gesto positivo del Gobierno cubano. Es difícil saber si esto implicará una mayor apertura política. Probablemente no: sin embargo, es importante tratar de tomar la máxima ventaja de esta movida para examinar si el Gobierno cubano se flexibiliza para concretar una futura liberalización del régimen. Por lo menos, esta decisión es algo de qué agarrarse y algo para realizar esfuerzos para una más amplia reforma, aún si esta perspectiva pareciera difícil.

Algunos disidentes cubanos consideran que se trata de una estrategia política, bien conocida por cierto, para calmar la presión internacional, especialmente de los países de la Unión Europea y que nada realmente ha cambiado. ¿Es tan así?

Creo que el Gobierno del presidente Raúl Castro está muy preocupado por la economía cubana, la cual está en muy mala situación. Es una movida pragmática que responde a una gran presión internacional, especialmente, de los europeos, pero también por cierta presión interna. Cualesquiera que sean las razones o las motivaciones detrás del gesto, tiene sentido que se aproveche esta oportunidad para enfocar sobre la promoción de una apertura política, aún si las posibilidades de un cambio todavía parecen estar muy lejos. Pero desmerecer el valor del gesto es un error, me parece.

¿Tendremos que esperar hasta que Fidel Castro ya no esté para ver un cambio real en Cuba? ¿Qué diferencias observa entre Fidel y Raúl Castro?

Raúl Castro tiene una orientación más pragmática que Fidel y está muy preocupado por la situación económica de Cuba. Fidel, en cambio, tiene una postura más tradicional, más dura e ideológica que su hermano. Creo que la apertura de Raúl a dar un mayor rol a la Iglesia católica en este proceso hubiese sido menos probable con Fidel. Es difícil predecir cuándo vendrá un cambio político a fondo en Cuba. Quizá tome mucho tiempo, aún sin Fidel o Raúl Castro en la escena. El régimen político cubano parece estar bien estructurado e institucionalizado, y bien podría sostenerse, aún con el paso de los hermanos Castro.

Teniendo en cuenta la situación cubana y lo que está pasando en Venezuela con Hugo Chávez, ¿cuán fortalecidos están los gobiernos de izquierda?

Cada gobierno de izquierda en la región enfrenta un conjunto diferente de problemas y desafíos. Las condiciones económicas de Cuba han sido difíciles desde hace mucho tiempo. Hoy, Venezuela está teniendo muchas dificultades para ayudar a Cuba. Sus propios recursos son bajos, los recortes se han extendido y la inflación es la más alta en la región. La habilidad de Chávez para asistir a sus aliados y construir una coalición fuerte y coherente en América Latina está limitada por las muy difíciles circunstancias económicas de Venezuela.

Da la impresión que Chávez se está debilitando después de la crisis internacional. También que se está poniendo más duro con los medios y la oposición. ¿Adónde va el chavismo?

Chávez se está poniendo más radical y está adoptando una línea más dura con la oposición. Tal como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y otras organizaciones de derechos humanos lo han apuntado, la libertad de expresión se está restringiendo crecientemente. Es desafortunado que Chávez no permita la visita a Venezuela de la Relatora Especial sobre Libertad de Expresión de la OEA para que encabece una seria y profesional revisión de la situación. El chavismo no se va a desvanecer. Chávez aún mantiene apoyo en Venezuela y tiene un electorado leal, pero fomentar la radicalización puede producir un creciente malestar en algunos sectores que se han identificado con el chavismo, sin embargo, creen que el movimiento se ha convertido en muy intolerante y extremo.

¿Cómo puede afectar al Gobierno de Chávez la denuncia de Colombia sobre la presencia de las FARC en territorio venezolano?

Hugo Chávez tiene una posición ambivalente sobre la cuestión de las FARC. Hay amplia evidencia de que las FARC están en territorio venezolano y de que es muy fácil apuntar los ejemplos que ilustran la simpatía de Chávez con esa organización. Por muchas razones, las FARC son parte del plan general de Chávez para construir una revolución bolivariana a lo largo de América Latina, pero las FARC también significan un problema potencial para Chávez. Las FARC están fuertemente envueltas en el tráfico de drogas, el mismo que es una fuente de corrupción y tiene el riesgo de debilitar en el tiempo el control político de Chávez. Después de todo, Chávez es conocido por tener en cuenta los consejos de Fidel Castro, que hace tiempo tomó distancia de las FARC porque la insurgencia se involucró profundamente en conductas criminales. Chávez también tiene que tener cuidado con las Fuerzas Armadas de Venezuela, que tienden a rechazar cualquier alianza entre el Gobierno y las FARC.

El presidente Evo Morales aparece fortalecido, casi sin oposición. ¿Cómo observa el proceso boliviano?

Evo Morales parece estar en una posición política muy fuerte. Hubo alguna resistencia a su intento de construir y consolidar poder, pero él todavía goza de un apoyo popular muy amplio. En Washington, el Gobierno boliviano es ampliamente alabado por su manejo económico y por su disciplina fiscal. Esto contrasta fuertemente con el Gobierno venezolano. Hay, sin embargo, mucha preocupación respecto de la inversión extranjera, lo mismo que sobre las perspectivas de crecimiento en el largo plazo y la sustentabilidad económica del país.

En la otra mano, los gobiernos considerados de ‘centro-derecha’ (Colombia, con Juan Manuel Santos; Chile, con Sebastian Piñera; y Perú con Alan García) se han fortalecido. ¿Cómo observa este proceso?

Yo no utilizaría etiquetas ideológicas para describir el éxito o el fracaso económico de los diferentes gobiernos. Después de todo, Lula es un gobierno de izquierda y es el que tiene la historia de éxitos más grande de la región. Chile tuvo un desempeño económico muy bueno por muchos años. Colombia parece particularmente promisoria en los años que viene, con Santos, pero tiene profundos problemas de desigualdad y desempleo, al mismo tiempo que la continuidad del conflicto armado. Perú ha sido floreciente en muchas formas, pero tiene una elección el próximo año, cuyos resultados son altamente inciertos. Todos son casos distintos que no deberían agruparse en un solo conjunto. El éxito de cada uno depende más de su efectividad como gobierno en sus políticas públicas más que de sus preferencias ideológicas.

Brasil está cerca de las elecciones, ¿cómo puede afectar esa compulsa a la región?

Brasil es ciertamente un poder regional mayor y un creciente actor global, y su desempeño económico reciente ha sido impresionante desde todo punto de vista. Será interesante ver cómo será el Brasil del periodo post-Lula. Da Silva siempre ha jugado un rol muy positivo de mediación y moderación en la región. Aún si en las elecciones en Brasil hay una clara opción entre José Serra y Dilma Rousseff, también es cierto que el país logró una estabilidad económica y política que es muy probable que continúe, sin importar quién sea el próximo presidente.

En abril de 2009, en Trinidad y Tobago, el presidente de EEUU, Barack Obama, prometió una nueva relación con América Latina, pero nada parece haber ocurrido. ¿Qué pasó?

El tono y el estilo de la administración de Obama ha mejorado mucho en comparación con lo que fue el caso de George W. Bush. Las encuestas muestran que la posición de EEUU ha mejorado en la región. Ésas son buenas noticias para EEUU y no debería ser subestimado. Pero la administración Obama ha tenido problemas para tener progresos concretos en una agenda más amplia. El Gobierno de Obama estuvo ocupada en asuntos internos. Hasta ahora, el foco estuvo puesto en cómo alcanzar y sintonizar con gobiernos como Ecuador y Bolivia, en la búsqueda de más oportunidades para la cooperación y una agenda común.

El Gobierno boliviano asegura que en el país no están los cárteles de la droga de México. ¿Es esto correcto?

Los cárteles mexicanos han fortalecido su poder creciente y brutalmente, y tienen presencia en toda la región. Hay evidencia de que han sido muy activos y han estado involucrados en el tráfico de drogas en Perú. Para EEUU, lo que está pasando en México hoy es de la máxima preocupación. Para Washington, la expansión de la criminalidad puede bien erosionar la vigencia de la ley en una parte significativa del país.

¿Podrá Morales mantener su política de flexibilidad hacia los productores de coca?

Teniendo en cuenta el mercado de la cocaína de Bolivia, es probable que crezca la preocupación y la presión de gobiernos como Brasil, Argentina y algunos de Europa para tratar de limitar la producción de coca. Esto se está transformando en un problema cada vez más grande, con implicancias significativas en otros países. Bolivia puede definir y adoptar su propia política sobre los productores de coca, pero éste es un asunto sobre el que presionarán otros gobiernos que están siendo afectados por la producción de droga.